Barranco de Los Conejos

Pequeño oasis dentro de la abrupta geografía del sureste de La Graciosa. El entorno de aspecto estéril, en el que el jable domina el paisaje regado de aulagas que brotan sin orden en el lugar, esta diminuta cala de impecable arena dorada conforma un reducto de máxima tranquilidad, al estar siempre inhóspita. 

En privilegiada localización mirando al Risco de Famara y en concreto a Punta Fariones conviene tener presente la corriente del Río que separa La Graciosa de Lanzarote. El acceso es a través de una vereda de tierra que une Caleta del Sebo con Pedro Barba. Caminando le llevará unos 35-40 minutos, en bici, 15-20 minutos de tranquila travesía.

El Barranco de Los Conejos es un pequeño oasis dentro de la abrupta geografía del sureste de La Graciosa. Esta franja costera que une la capital de La Graciosa, Caleta del Sebo, con el pueblo fantasma de Pedro Barba tiene aspecto estéril, en el que el jable domina el paisaje regado de aulagas que brotan sin orden en el lugar. Mapa

La cala abierta al Río con vista al Risco de Famara

Para dejarlo como intransitable si no fuera por esta playa y la sombra que se posa solemne en el horizonte: el Risco de Famara (Lanzarote) y en concreto su rompiente noreste, Punta Fariones, que carcomido por el azote atlántico luce de forma singular, resquebrajado pero firme.

En este páramo la aparición de la diminuta cala de arena dorada de Los Conejos supone un bálsamo. Delimitada en sus costados por dos bajas cadenas de roca volcánica, el efecto del viento y la corriente del Río (estrecho de mar que separa Lanzarote de La Graciosa) se mitiga, pero conviene tener presente la corriente invisible y no alejarse en exceso de la orilla.

La brisa permanente que acompaña la estancia en el barranco hace un día de playa menos agobiante en días de fuerte calor, en contraposición, por ejemplo, al chapuzón en la otra punta sur de La Graciosa, en Montaña Amarilla.   

Otra razón para decantarse por Los Conejos es que casi siempre está inhóspita, lo que conduce casi sin querer a quitarse la ropa y entregarse el baño nudista. A esta cala se puede acceder a pie o en bicicleta por una vereda de tierra limitada por picas de madera que recorre el litoral sureste de La Graciosa. Caminando desde Caleta del Sebo le llevará unos 35-40 minutos, en bici, 15-20 minutos de tranquila travesía. Conviene avituallarse antes de emprender la excursión, estará rodeado de la nada, y ser consciente de la caída del sol para el retorno a la capital graciosera (el camino no cuenta con iluminación).  

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