Calas

Playa nudista
Meteorología
Serv.Aparcamientos amplios muy cerca de las calas de baño.

Charco del Palo

El Charco del Palo es una zona nudista situada en la costa noreste de Lanzarote. Cuando se aproxima al valle de cactus de Mala, nada hace presagiar que al alcanzar la bahía tropiece con una pareja desnuda de sesentones que, con la bolsa del pan a cuestas, vuelve a la terraza de su apartamento a seguir tostándose al sol. El Charco del Palo se levantó en torno al bravo litoral norteño. La urbanización se asienta en una extensión de jable blanquecino salpicado de vegetación silvestre. Un escenario aparentemente desértico que esconde estas paradisiacas piscinas naturales.

Piscina natural nudista del Charco del Palo

No se arriesgue en el Charco del Palo a meterse en la marea por cualquiera de sus acantilados. La bravura del Océano Atlántico en esta zona aconseja limitar el chapuzón a los tres espacios de baño seguros: dos amplias piscinas naturales, al sur y al norte del pueblo, y una especie de muellito con escalinatas en un peñasco en su franja media. Las tres calitas garantizan una experiencia naturista sin riesgos innecesarios.

El bravo litoral de Charco del Palo

Los echaderos, las piscinas, el voley-playa

Desde el paseo de jable del pueblo a las piscinas hay un desnivel de unos diez metros. En el camino identificará unos echaderos de piedra natural. Su marco resulta ideal, ya que limita la influencia del viento en la jornada de playa. De forma circular y con un metro de diámetro de jable, las piedritas alcanzan medio metro de altura, permitiendo la toma del sol con tranquilidad. Desde estos escondrijos el nudista se entrega al deleite natural, contemplando el cielo y el horizonte marítimo. De cuándo en cuándo saltará a la piscina, dándose un refrescante chapuzón.

Pintura de la cala nudista del Charco del Palo en Lanzarote

La relajante atmósfera de Charco del Palo sólo se altera con la furia del mar que abate la costa. El asiduo a esta cala norteña de Lanzarote acostumbra a ser un jubilado nórdico. Gentes de entre 50 y 70 años que huyen del frío europeo y se alojan sin lo puesto en este rincón naturista. La parsimonia resulta la norma. El tiempo pasa, lentamente, inmersos en baños de sol y lecturas. Si se precisara de alguna actividad, en la piscina norte encontramos una cancha de voley-playa y un espacio acotado para la práctica de la petanca-playa.

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