Los Charcones

El azote del Atlántico sobre una caprichosa orografía volcánica ha derivado en esta sucesión de exóticas charcas, de todas las formas y exuberantes colores. Las mejores piscinas coinciden con el emplazamiento de un hotel que lleva en ruinas alrededor de tres décadas.

Evite en todo momento bañarse en los charcones cercanos al litoral. Cobijados del viento y alejados del rompiente de las olas se erigen en lugar seguro para el chapuzón. La sensación al zambullirse en estas charcas es sublime. 

Las maravillosas piscinas naturales de Los Charcones se extienden por la franja suroeste de Lanzarote, a apenas dos kilómetros al norte del Faro de Pechiguera, en el núcleo turístico de Playa Blanca. La constancia de la violencia del Océano Atlántico de esta zona costera unida a la orografía volcánica de la misma ha derivado en esta suerte de platos acuáticos naturales. La identificación y la accesibilidad al espacio bañista resultan dificultosas. Es un escenario rústico, un páramo seco, aparentemente sin vida e interés. Sin embargo, al acercarse al litoral desde un pequeño acantilado (de unos diez metros de altura) que puebla la bahía suroeste de la isla, tropezará con un valle de lava salpicado de unas charcas espectaculares.

Las piscinas naturales de Los Charcones, al noroeste de Playa Blanca, Lanzarote

Las piscinas son de todas las formas...y colores. Identificará algunas muy apetitosas, pero con escaso fondo. Otras selladas con un crisol muy bello, de una atractiva mezcolanza de tonos azules y turquesas. Hay otros charcones perfectos, amplísimos y profundos, localizados en las cercanías de un hotel abandonado, ruinoso y aparentemente infecto. Lo único bueno que tiene la mole vergonzante proviene de su perfil orientativo. A los pies del edificio se hallan estas mágicas piscinas.

Lo difícil es llegar

Alcanzar esta cala tiene sus inconvenientes. Puede hacerse a pie desde el Faro de Pechiguera (una hora aproximada de pateo) o en coche bordeando la montaña Roja del núcleo turístico de Playa Blanca. Desde la vía asfaltada, una vez que esté a la altura del edificio en ruinas, deberá tomar un camino de tierra zigzagueante, incómodo por su ruta bacheada. Aparque justito al lado del hotel abandonado. Camine en dirección a la costa y en unos pocos pasos, a apenas veinte metros, se situará frente a la primorosa sucesión de piscinas naturales. La estampa constituye una postal paisajística de envergadura. Tendrá que descender con cuidado el pequeño risco. Es aconsejable llevar un calzado adecuado.

Los Charcones, Playa Blanca, Lanzarote

Acomodarse en los charcones tiene también su particularidad. Vale la pena tomarse su tiempo para localizar entre el manto volcánico la zona rocosa más lisa. Las piscinas situadas a cincuenta-sesenta metros al sur del hotel conforman los charcos de mayor tamaño y frondosidad. Coincide además este emplazamiento con ser un espacio a salvo del viento y del peligroso rompiente de olas del litoral. A propósito de la bravura del Atlántico en el suroeste de Lanzarote: no tiente a la suerte, evite en todo momento aproximarse al vacío marítimo. La marea es traicionera pudiendo engullirle. No obstante, hay un margen amplio entre las piscinas y el mar. En este sentido, hay otras playas y calas de baño en Playa Blanca para pasar el día con niños.

El plácido baño en Los Charcones, Playa Blanca, Lanzarote

La dificultad del acceso trae consigo que Los Charcones conformen un lugar inhóspito. Un hándicap transformado en virtud: rara vez coincidirá con más de veinte bañistas. Como otros rincones abruptos del suroeste lanzaroteño, la playa de Janubio por ejemplo, de sus dominios emana un aire místico que invita a hacer nudismo. Esa sensación descomunal de sumergirte en la piscina y emerger rodeado de la brutalidad volcánica del espacio significa un chapuzón diferenciador. Se encuentra lejos de las playas saturadas del casco turístico de Playa Blanca. Sólo el rugido del mar rompe el imponente silencio que se instala en la zona. Unas pocas gaviotas sobrevuelan el horizonte y zurcan el Atlántico en busca de alguna captura. Un marco naturista que aporta una experiencia diferente de sol y playa en Lanzarote. 

¿Cómo llegar a Los Charcones?

- A pie. Desde el Faro de Pechiguera en dirección norte. Al dejar atrás unas lujosas villas nos adentraremos en un terreno rústico. Vaya pegadito a la costa y comprobará el espectacular efecto de las olas rompiendo en las coladas volcánicas. Alcanzar las mejores piscinas, alrededor del hotel abandonado, le llevará una hora. Ver sendero.

- En coche. Por la avenida transversal de Playa Blanca bordeando Montaña Roja por su cara oeste. Cuando localice en su eje paralelo izquierdo el hotel, aminore la marcha y vislumbrará una zigzagueante carreterita de tierra. Es muy bacheada, pero la molestia apenas dura cinco minutos. Ver ruta

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