Montaña Amarilla-La Cocina

Su arena tostada y la quietud de sus aguas conforman una paradisiaca estampa: los tonos azules del mar contrastan con el valle desértico y el crisol de colores de la montaña, amarillo, ocre e intenso rojo.

Una balsa de aceite que posibilita el baño relajado en la orilla y la práctica de la natación unos metros mar adentro. La refrescante sensación después del chapuzón apenas logra extenderse en el tiempo. El calor aprieta invitándonos nuevamente a asaltar el Atlántico.

 

La simpática estampa de Montaña Amarilla (suoreste de La Graciosa) acoge en su falda una exótica cala de baño conocida como La Cocina. De impecable arena tostada, la calita resalta por su inmejorable localización a cobijo del fuerte viento del norte de Lanzarote.

Montaña Amarilla, La Graciosa, Archipiélago Chinijo

Las aguas de la playa destacan por su aire sensual: un ramillete de tonos azules juguetea en la superficie del mar confluyendo con el brillo del fondo de jable dorado. La zona de baño no sólo está acotada por la figura de la montaña, también la protegen dos hileras laterales de piedra natural que garantizan la serenidad permanente del mar.

El chapuzón en Montaña Amarilla estrecha lazos con el ambiente natural que sobrevuela este espacio. La estancia en la playa es relajación extrema, una gratificante desconexión rodeada de un marco paisajístico de primer orden. Sólo unas barquitas que merodean mar adentro recuerdan que hay más vida en este mundo. La baja profundidad y la transparencia de las aguas permiten acompasar el baño con el parsimonioso ritmo del día. 

La cala de Montaña Amarilla, al suoeste de La Graciosa, Archipiélago Chinijo

Un plácido chapuzón

El inquietante silencio que inunda el lugar se maximiza cuando te sumerges en la marea. En Montaña Amarilla no corre el viento. El alisio pasa por encima de la cota, de unos ciento cincuentra metros, y del montículo de jable y aulagas que protege la playa. 

El páramo seco y desértico contrasta con la imponente belleza de Montaña Amarilla, una inmensa roca carcomida en su base por el efecto de las mareas, que inunda la retina por ese manchón amarillo, superpuesto con los tonos ocres y el rojo intenso. 

Las paradisiacas aguas de Montaña Amarilla, suoeste de La Graciosa

Montaña Amarilla se localiza al suroeste de La Graciosa. A una hora de caminata desde la capital de esta isla, el único reducto habitado de Archipiélago Chinijo. El sendero por el litoral atraviesa las calas de El Salao y la formidable playa Francesa. La coincidencia permite combinar chapuzones varios en el Atlántico.

La distancia con los supermercados de la capital hace recomendable llevar avituallamiento (agua) y una muda para el camino de vuelta. Otra opción es ir en bicicleta, se tarda media hora aproximada.