Dir.Islote del Hilario
Yaiza
Plano
Horario9:00 a 17:45; 1 junio al 15 septiembre: 9:00 a 19:00.
PrecioEntre 4,50 y 9 euros.
Tfno.928 840 057
Web
Blog Rubicón sobre Historia de Lanzarote, por Álex Brito
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Restaurante Lilium, Marina Lanzarote

Timanfaya-Las Montañas del Fuego

El paisaje por excelencia de Lanzarote. El centro turístico ideado por César Manrique permite el contacto directo con este escenario brutal. Las erupciones de 1730-1736 transformaron miles de hectáreas del territorio lanzaroteño. Un paraje natural merecedor del título de Parque Nacional y que se erige en una de las estampas más espectaculares de la Tierra.

En el Hilario comprobará la peculiaridad de la actividad volcánica de la isla: el subsuelo de esta zona mantiene una altísima temperatura. Una anomalía geotérmica que deriva en fenómenos tan sorprendentes como los géiseres, la quema de la aulaga (una planta seca típica de Lanzarote) cuando entra en contacto con las entrañas de la Tierra o el deslumbrante grill natural en el pasillo de acceso al restaurante.

 

Lo último: Visita a las Montañas del Fuego, por Ramón Pérez Niz

Timanfaya es uno de los parajes más impactantes de la Tierra. Cincuenta kilómetros cuadrados de un paisaje quebrado por la furia incontenible de la naturaleza. Las erupciones volcánicas del período 1730-1736 y el corto pero intenso trimestre de 1824 arrasaron una cuarta parte de la superficie de Lanzarote. La inmensidad de su grieta geológica (16 kilómetros) explica la cantidad de lava y el alcance de las coladas, que sepultó pueblos (entre ellos Ximanfaya) y amplió los límites de la isla. 

Timanfaya, Caldera del Corazoncillo, pintura de Jorge Marsá

El escenario, conocido también como las Montañas del Fuego, constituye una estampa de una belleza sublime. Un cuadro violento y abrupto que atrapa por sus serpenteantes formas y contornos, el crisol de colores de sus volcanes y ese aura mística que sobrevuela el lugar. Un espacio natural de incalculable valor reconocido con la máxima figura de protección medioambiental española, el título de Parque Nacional (1974). 

El fascinante paseo en coche camino del Islote del Hilario

El centro turístico localizado en el Islote del Hilario abrió sus puertas en 1970. Desde la travesía por la carretera Lz-67 se aprecia la inquietante postal de volcanes, montañas rojizas y ocres, que deja una profunda huella en la retina. Un cuadro brutal que no deja indiferente a nadie, abierto al público para una experiencia sensorial sin parangón. 

La ruta de los volcanes

El trayecto hasta la sede de Timanfaya, en lo alto del Islote del Hilario, se aborda en coche o autobús (guagua) a través de una estrecha carretera. El visitante queda atónito por la mezcla explosiva de los volcanes abiertos en canal, los hornos (reflejo residual de la actividad volcánica que sigue existiendo en la zona), el río infinito de malpaís, el valle de cenizas (rofe) del que paradójicamente brotan algunas especies vegetales (tabaibas, aulagas, higueras)...

Posando ante un horizonte sublime de montañas y calderas

En el Islote del Hilario, situado a trescientos metros por encima del nivel del mar, la majestuosidad del territorio lunar invita a una sosegada contemplación. En el recinto turístico, el visitante descubrirá el comportamiento del subsuelo de Timanfaya cuya temperatura gira alrededor de los 400º. Los jardines de rofe rojo concentran dos demostraciones que dan cuenta de la hoya a presión subterránea que pisa: la quema de la aulaga (una planta seca típica de Lanzarote) a través de un pequeño horno conectado con el subsuelo, y la sorpresiva activación de los géiseres. A unos pequeños orificios en forma de tubo se les introduce un balde de agua, que al contactar con el calor subterráneo convulsiona y estalla una llamarada de vapor que sale a la superficie a gran velocidad.

Géiseres volcánicos

La visita a Timanfaya incluye un paseo en autobús (guagua) por la ruta de los volcanes, en un itinerario de catorce kilómetros por una estrechísima vía. El viaje le conducirá al corazón de las Montañas del Fuego. Es decir, a la fiereza del malpaís, las calderas, los hornos, los picos montañosos quebrados en mil texturas, las simpáticas y caprichosas figuras de lava solidificada...la experiencia visual incorpora audio: una exquisita composición ambiental del artista lanzaroteño Ildefonso Aguilar. Muchos turistas descartan esta travesía, conformándose con la perspectiva desde el centro turístico. Error, hay que animarse a subir a la guagua.  

El restaurante El Diablo

De vuelta al Islote del Hilario tendrá oportunidad de adentrarse en el restaurante El Diablo. Un edificio de planta única y circular, mimetizado con el entorno volcánico, que acoge un rincón gastronómico con vistas al paisaje eruptivo. El conjunto arquitectónico fue diseñado por César Manrique y destaca como mirador más que como activo culinario. Lo más reseñable es el particular grill de la casa conectado con el subsuelto de Timanfaya, donde se preparan los solomillos a la vista del visitante.

Grill natural del restaurante El Diablo, Montañas del Fuego, Lanzarote

Visitar Timanfaya le llevará alrededor de dos horas. Es una cita obligada de su plan vacacional en Lanzarote. Atendiendo al tráfico de turistas, el mejor momento para impregnarse del magnetismo de los volcanes es a primera hora del día (entre las 9:00 y 11:00 am), cuando el flujo de curiosos llega a cuentagotas, lo que le permitirá abirir sus sentidos a este monumento natural.  

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