Excursiones

Dir.Masdache

Montaña Colorada: Ruta circular a Marte

Miren que resulta difícil decantarse por el volcán más bello de Lanzarote y sin embargo siempre que tropezamos con Montaña Colorada, el último volcán que explotó durante las erupciones de Timanfaya del siglo XVIII (historia), quedamos embelesados y sin dudarlo la situamos, a la montaña, en el podio (¿junto al Corazoncillo debatiéndose el oro-plata?). 

Además de por su majestuosidad, Montaña Colorada arrastra fama por esa pedazo de bomba volcánica que salió desde sus entrañas, despedida como si fuera un meteórito, y que descansa a un centenar de metros de su cúspide. 

Al contrario de lo que pueda parecer, alcanzar estos dominios que te trasladan a otro planeta (¿Marte?) resulta de lo más simple.

Toma la carretera de Tinguatón, deja a un lado la Caldera de los Cuervos, y a aproximadamente medio kilómetro de éste localizarás el aparcamiento que te introduce de lleno en la espectacular ruta circular (mapa del parking).

De apenas tres kilómetros, terreno llano y bien ancho, más sencillo imposible, vaya, la vereda rodea el cráter de Colorada al tiempo que te ofrece un simposio de Geología y del fenómeno volcánico lanzaroteño. El itinerario cuenta con paneles informativos que explican el paisaje y su formación, la vida que cubre el malpaís (la riada de líquen)...

El sendero le llevará una hora como mucho, contando con las innumerables paradas a las que le "obligará" el paisaje. Se encuentra inmerso entre postales tan sobrecogedoras como el Volcán de Santa Catalina, Pico Partido, la propia Caldera de los Cuervos...

¿Con niños?, te preguntas. Sin problema de ningún tipo. Todo lo contrario. Nosotros la hicimos con dos chinijos de 7 y 4 años, que aguantaron como campeones y fliparon con el colorido, el silencio, y la belleza descomunal del lugar. 

No deje de retratar a los pequeñajos con la bomba...

Una última recomendación. Por su espectacularidad y el bajo grado de dificultad del sendero, Montaña Colorada está siendo bastante frecuentada, pero existen tiempos muertos en los que poder transitar en soledad. Nosotros coincidimos con una guagua (autobús) de 70 alemanes ilusionados, los dejamos pasar, esperamos 10 minutos...y en ese momento iniciamos la ruta. 

¡Feliz viaje Marte!