Casco turístico limitado y exclusivo con sólo dos hoteles y un conjunto de villas bordeando al puerto deportivo.

Actividades náuticas, gastronomía y serena vida nocturna.

Estancia eminentemente tranquila y bien situada para hacer rutas turísticas.

Restaurante El Risco, La Caleta de Famara
Restaurante La Marea, Playa Honda, Lanzarote
La Bohemia
Restaurante El Marinero de Arrieta
Paisaje de celuloide. Cine rodado en Lanzarote

Puerto Calero

Espacio privilegiado, permanentemente resguardado del frecuente viento lanzaroteño, Puerto Calero es su paseo marítimo, los pantalanes y sus imponentes yates, su primera línea de bulevar con una variada oferta gastronómica y su coqueto pasadizo de la moda.

El núcleo se aleja del perfil estandarizado. Cuenta con dos únicos hoteles y un conjunto de villas que custodia la instalación náutica. El complemento de ocio viene del mar, de excursiones o jornadas de pesca.

La cercanía con Los Ajaches y la línea interminable de playas de Puerto del Carmen (a diez minutos en coche) permite conciliar la relajación inherente del puerto con la práctica deportiva, el sol y la playa.

Puerto Calero es una exclusiva urbanización que pivota alrededor de su fantástico puerto deportivo. Enclavado a las puertas de Los Ajaches, en el cono sureste de Lanzarote, el núcleo conforma un espacio privilegiado ya que está permanentemente resguardado del frecuente viento lanzaroteño. Puerto Calero es su paseo marítimo, los pantalanes y sus imponentes yates, su primera línea de bulevar con una variada oferta gastronómica y su coqueto pasadizo de la moda.

El excluviso Puerto Calero

No se trata de un puerto mastodóntico y su red alojativa es bastante limitada (dos hoteles y un conjunto de villas que bordean la estación), lo que explica la serenidad del día a día en el casco. Puerto Calero se distingue así del perfil estandarizado de Puerto del Carmen o Playa Blanca.

Actividades náuticas

Asimismo, la esencia de la instalación náutica posibilita una experiencia alternativa de contacto con el mar: la excursión en catamarán con destino a Papagayo, una jornada de pesca o el viaje submarino suponen un complemento de calidad al descanso y el asueto.

Deporte, noche y gastronomía

La vecindad del Monumento Natural de Los Ajaches invita a su exploración mediante el running o el mountain bike, aunque no es preciso salir del puerto para ejercitarse: la avenida se extiende más allá de los pantanales en dirección al solitario hotel Hesperia.

Paseo de la moda

Puerto Calero sobresale por su oferta gastronómica: arroces, pescado, sushi de Japón o el majestuoso Amura componen lo más destacado. Los restaurantes conviven con las terrazas de cocktails a pie de puerto, como el Buda o Casablanca. Es una noche diferente, aquí también se aprecia distinción, caracterizada por la serenidad y la conversación.

El principal hándicap de Puerto Calero es que no hay playa. Sin embargo, el escollo tiene solución. La urbanización está a diez minutos en coche de la interminable línea de playas de Puerto del Carmen y, sin precisar vehículo, se encuentra a tiro de piedra de la gran cala nudista del sur de la isla: Barranco del Quíquere. Por otro lado, hay que resaltar que el núcleo tiene una localización estratégica para ir de ruta turística. Está a diez minutos de travesía en coche del valle vitivinícola de La Geria y a un cuarto de hora del Parque Nacional de Timanfaya.