Lugares de interés

Dir.Litoral de El Golfo
El Golfo
Plano

El Charco de los Clicos

Una pequeña laguna de suave color verde asentada en el fondo de la playa de cenizas volcánicas de El Golfo. Su entorno, en la falda de un majestuoso cráter erosionado en diversas formas y con una rica gama de colores, le transfiere un perfil místico de sumo atractivo.

El caprichoso color verde del Charco de los Clicos se debe a la explosión de vida de numerosos organismos vegetales en su interior, principalmente de algas. Cautiva este valle de ocres, tonos rojos, callaos y el intenso negro volcánico de la playa. Un cuadro salvaje que convive en perfecta armonía con la bravura del Océano Atlántico.

El Charco de los Clicos es una laguna de suave color verde asentada en el fondo de la playa de cenizas volcánicas de El Golfo, al suroeste de Lanzarote. La charca, de alrededor de cien metros de longitud, está en la falda de un majestuoso cráter derruido por la fuerza erosiva del viento y el mar. El antiguo volcán, que procede de las erupciones de Timanfaya (1730-1736), mantiene el porte en uno de sus laterales. Sin embargo, se aprecia que la cercanía al bravo Atlántico ha laminado brutalmente su morfología y color. El castigo de la naturaleza ha derivado en un cráter precioso, rico en formas y de una variedad de colores cautivadora. 

El espectacular cráter que cobija al Charco de Los Clicos, El Golfo, Lanzarote

El contraste de la laguna verde de los Clicos con el precioso cráter cobijándolo y el jable de arena negra compone una estampa espectacular. El caprichoso color verde del charco obedece a la explosión de vida en su seno de numerosos organismos vegetales, principalmente de algas (hasta el siglo XVIII la laguna estaba colonizada por un crustáceo denominado Clico, de ahí el nombre del enclave). La aparición del manchón verde marino, a unos cincuenta metros de la orilla de la playa, se explica por la filtración del agua a través de grietas subterráneas.

Hay un aire inquietante sobrevolando el lugar. Una mística que no deja indiferente a nadie. La playa del Golfo, los Clicos y el cráter motivó una de las últimas películas de Pedro Almodóvar, Los abrazos rotos (2009). Como al cineasta, este valle volcánico de ocres, tonos rojos, callaos y el intenso negro de la arena de la cala se apodera del visitante. El escenario es violento. Un puzzle en el que confluye el mar agitado del suroeste de Lanzarote, el viento, un terreno quebradizo de perfil volcánico...todo anda revuelto, pero paradójicamente la contemplación e interacción en el espacio produce un profundo estado de relajación.

Charco de Los Clicos, El Golfo, Lanzarote

Visitar el Charco de Los Clicos

Al Charco de los Clicos se accede por la franja este del pueblo de El Golfo. Al llegar a la localidad pesquera se identifica claramente un amplio aparcamiento de rofe rojo. Desde el parking, habrá que superar una pequeña cota (de apenas una quincena de metros) a través de una veredita de tierra hasta alcanzar la panorámica de la laguna verde. Es un camino corto.

La playa de El Golfo, el Charco de Los Clicos y el hermoso cráter

En cinco minutos estará en el mirador que ocupa una loma lateral del portentoso cráter a unos veinte metros de altura. En la orilla de la playa, mar adentro, aparece imponente un enorme peñasco de intenso color rojo y ocre. Constituye la prueba de lo que fue el antiguo volcán, pero refleja especialmente el proceso de erosión volcánica motivado por el viento y la violencia del Atlántico.

La visita al Charco de los Clicos le llevará media hora de relajada contemplación y conforma la guinda a la excursión turística alrededor de los límites de Timanfaya: en esta pequeña franja del suroeste de Lanzarote se concentran, en apenas diez kilómetros, las Salinas de Janubio, Los Hervideros y esta laguna verde.  

Galería de fotos