El Mirador de Femés

El silencio acompaña la perfecta panorámica de los picos rosáceos de Los Ajaches y el brazo de mar que separa Lanzarote y Fuerteventura conocido como La Bocaina. En días luminosos se aprecia con nitidez el brillante dunar de Corralejo (Fuerteventura) y la misteriosa silueta de isla de Lobos.

Vecino de la iglesia de San Marcial de Rubicón, el mirador amplía sus dominios hacia la estructura arquitectónica tradicional de los pueblos del interior como Maciot y su contraste con el núcleo turístico de Playa Blanca.

A medio camino entre Papagayo, Timanfaya y La Geria, vale la pena el tránsito por la sinuosa y estrecha carretera que le dirige a Femés para enriquecer la mirada con destino al inmenso Atlántico.

Custodiado por el Monumento Natural de Los Ajaches, Femés y sus contadas casitas configuran un enigmático pueblo asentado a 450 metros de altura, en una privilegiada ubicación con excelentes vistas al sur de Lanzarote (Playa Blanca) y la vecina isla de Fuerteventura. No extraña que el lugar resultara el asentamiento más importante tras la conquista española de cara a defender la isla frente a los ataques piráticos.

El Mirador de Femés

El papel crucial de este valle durante esa época se mantiene presente con la presencia de la vetusta iglesia de San Marcial de Rubicón (patrón de Lanzarote), construida en 1406 y en la que echó raíces y doctrina el obispado de Canarias

La iglesia de San Marcial de Rubicón

A una decena de pasos del portón de entrada del edificio religioso se adivina la presencia del mirador del pueblo. El balcón es pequeño, de apenas veinte metros de longitud y cinco de anchura, sin embargo la panorámica es grandiosa. A la primera llama la atención el Atlántico, casi siempre tendido en la franja sureña de Lanzarote, el estrecho de mar conocido como La Bocaina que separa la isla de los volcanes y Fuerteventura, la inquietante isla de Lobos y el brillante dunar de Corralejo (en Fuerteventura).

Miedo al silencio

El silencio que se instala en Femés inquieta a los perros y las cabras. Sólo los ladridos y los berridos ocasionales acompañan la serena contemplación desde el mirador, que no queda en el mar sino que se diversifica con la esbelta figura de los picos rosáceos de Los Ajaches, la estampa arquitectónica tradicional de los pueblitos del interior como Maciot y su contraste con el núcleo turístico de Playa Blanca que aparece mastodóntico.

Ventanal al sur de Lanzarote

A medio camino entre el sur de Papagayo, Timanfaya y La Geria, el ventanal invita a tomar la estrecha vía que conduce a Femés, pasear por el pueblo y aprovechar la presencia del mirador. A su lado un restaurante permite el café ante una enorme cristalera para proseguir con la ruta turística.

De interés para su visita a Femés

- Historia de Femés (I y II), por Álex Brito. 

- San Marcial del Rubicón (I y II), por Álex Brito.