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Dir.Guinate

Éxtasis paisajístico caminito a las Fuentes de Gayo

Cuándo: Todos los días en horario de luz solar (consultar). Dónde: Entrada del pueblo de Guinate en dirección a Gayo (ruta).

90 minutos de senderismo extasiantes y a su vez profundamente relajantes. Es lo que tiene concentrar en una misma jornada la captura de estampas tan majestuosas como la del Volcán de la Corona, el Archipiélago Chinijo, el macizo de Famara y el despertar de una rica y variada colonia de biodiversidad. 

Y aunque pudiera pensarse que ubicarse ante este festín paisajístico resultaría un sacrificio extenuante, hay que señalar justamente lo contrario. La ruta que elegimos, localizada justo a la entrada del pueblo de Guinate (ver y descargar mapa), dibuja un itineario plácido sobre una amplísima vereda que a las primeras de cambio le situará ante el costado ocre y bermejo de Montaña Amarilla (La Graciosa) en línea con el Risco de Famara. 

Entre otras características la zona sobresale por conformar uno de los puntos más altos de la isla (superándose los 600 metros), con unas condiciones sobresalientes para la agricultura, vital en la economía insular hasta bien entrada la década de los 70 del siglo pasado, lo que se aprecia en las terrazas dispuestas en todo el escenario quebrado por los caprichos geológicos. 

A medida que avanzamos hacia las fuentes de Gayo ganamos perspectiva del Archipiélago Chinijo. Lo que antes era apenas una sugerencia de la postal, aquel brazo de jable abrazado al morro amarillento, ahora aparece en todo su esplendor con La Graciosa luciendo casi todo su palmito, secundada, y de qué manera, por Montaña Clara y Alegranza. 

Siéntese entre los veroles, las tabaibas, el tojío, las vinagreras, y el líquen que pone brillo a las rocas de malpaís...e inunde su retina con esta armonía. Mientras te das el festín piensas en que no hace mucho tiempo los de aquí (Lanzarote) intercambiaban sus papas y cebollas con los de allá (La Graciosa) su preciado pescado. No muy lejos de aquí, los de allá (La Graciosa) ascendían el acantilado, después de cruzar el Río en barca y desembarcar en la playa del Risco, para proceder al trueque. Hoy subimos y bajamos el Risco en formato de ocio...para darnos un chapuzón

Las fuentes...sin agua

No caminábamos...dábamos saltitos. Señal inequívoca de que la experiencia bajaría los humos al más gallito del lugar. En ese grado de felicidad no te altera la decepción: las Fuentes de Gayo, sitiada de malas hierbas y ni una gota de agua en su seno. Son dos fuentes edificadas con piedra volcánica y mantienen su forma de círculo, además del metro y medio aproximado de profundidad. 

Si no es por el cartel explicativo en sus proximidades, las fuentes podrían pasar totalmente inadvertidas y lo cierto es que jugaron un papel primordial en la época prehispánica, cuando los nativos estaban a años luz de las actuales desaladoras de mar. 

El desencanto dura bien poco. Entre otras cosas porque el reguero de refugios de roca volcánica dispuestos desperdigados en toda la travesía, que servían a los agricultores y ganaderos para descansar y protegerse del sol, suple a las fuentes abandonadas. 

En estos días, lejos de buscar refugio, anhelamos el sol. Nosotros descansamos estirados en un campo de margaritas con vistas a La Graciosa. 

Ya de vuelta a Guinate, otra vez dando saltitos, debatimos qué hacer. ¿Opción de perdernos en el Mirador del Río? ¿Tal vez un cafelito en la Plaza de Haría? ¿Quizá una visita al Marinero y la Muchacha? Cualquiera de estas opciones vendrá bien para regular el ph corporal después del éxtasis paisajístico. 

¿Te animas?

- Ruta

- Distancia: El sendero, ida y vuelta, tiene unos 7 kms. 

- Duración: Hora y media de caminata. Con los descansos, toma de fotos...en unas 2 horas. 

- Recomendaciones: Evitar la vuelta sin luz solar, llevar agua, aplicarse crema solar, y aunque la vereda es cómoda resulta mejor proveerse de buen calzado.