Ocio

Dir.Arrecife

Cine: Dioses de Egipto

La semana pasada se estrenaron en nuestros cines varias películas. Entre ellas la más llamativa fue Dioses de Egipto

La cinta está dirigida por el guionista, productor y director australiano Alex Proyas, cuyos dos primeros largometrajes en la meca del cine fueron elevados, años después, a la categoría de películas de culto: El Cuervo (1994) con el malogrado Brandon Lee en el rol principal y Dark City (1998) considerada como la precursora de Matrix (1999), en mi opinión mucho más interesante y oscura que el film dirigido por los hermanos Wachowski (y que con el tiempo ha envejecido bastante mejor).

Tiempo después, Hollywood le encargó al director dos proyectos más comerciales, en los que supo mantener su sello personal y su estilo visual. Yo robot (2004) era una historia futurista basada en los relatos homónimos de Isacc Asimov, para la que contó con la estrella del momento Will Smith. Y Señales del futuro (2009), con un guión que continuaba por la senda de la ciencia ficción sobre unas misteriosas predicciones que tratan de alertar a la humanidad acerca de su inminente destrucción, con la elección de un acertado y comedido Nicolas Cage como protagonista.

Después de esto, Alex Proyas se metió de lleno en su proyecto más ambicioso hasta la fecha, también de corte fantástico: El paraíso perdidoque estaba basado en el célebre poema épico de John Milton datado en el S-XVII que cuenta la historia de la épica guerra que tuvo lugar en el cielo entre los arcángeles Miguel y Lucifer. Sin embargo, cuanto estaba en fase de preproducción, sufrió importantes recortes en su abultado presupuesto llegando a ser cancelada definitivamente poco después (o por el momento...en Hollywood nunca se sabe).

Su última cinta, Dioses de Egipto, está en la línea de otras producciones que se desarrollan en el marco mitológico. Recordarán la fallida Inmortals (2011) o el reboot de Furia de Titanes (2010) que tampoco estuvo a la altura de la original y su secuela Ira de Titanes (2012), en mi opinión todo un despropósito. 

Es de agradecer que Dioses de Egipto, a diferencia de las anteriores, sea más innovadora gracias a que deja a un lado los dioses del monte Olimpo y apuesta por la menos conocida mitología egipcia.

Se trata de una película de aventuras cargada de espectaculares efectos visuales, con una estética muy cuidada que nos sumerge en la clásica mitología egipcia. El dios Horus, humillado por el dios Seth, buscará venganza e intentará recuperar el trono que por derecho le pertenece. En el camino sorteará todo tipo de obstáculos, formando una curiosa alianza con un mortal que guiado por sus propios intereses le ayudará a afrontar su destino. 

En lo relativo al guión, la película decepciona por su simpleza y su tratamiento lineal. Los personajes son planos y arquetípicos, y responden a todos los tópicos conocidos.

En cuanto al reparto, hay que decir que está plagado de buenos actores, aunque da la sensación de que se pasearon por el set de rodaje, salvando la excepción del premiado Geoffrey Rush (El discurso del Rey 2010) que destaca en su encarnación del dios Ra, creador y padre de todos los dioses de Egipto. Por su parte Gerard Butler (Objetivo: La Casa Blanca, 2013) parecía empeñado en volver a retratar al rey Leónidas. En cuanto a Nikolaj Coster-Waldau, que da vida al dios Horus, sólo decir: “Jaime, por favor, deja el desierto y vuelve con los Lannister a Desembarco del Rey”.

Sinceramente, cuesta reconocer la mano del genial y original director Alex Proyas en esta cinta, salvo por algunos detalles como el viaje de los muertos por el inframundo obligados a cruzar “las 9 puertas” para alcanzar la vida eterna (lo mejor de la película sin duda). Se echa de menos su impronta característica en todas sus películas: cuando cargaba sus guiones con afilados diálogos y dotaba a sus escenas de una atmósfera propia y asfixiante que atrapa al espectador en su mundo de ficción...hasta que se encendían las luces de la sala.  

Película, pues, recomendable si buscáis aventura a raudales y entretenimiento que no exija pensar demasiado y sobre todo si sois fans de los efectos digitales. En resumidas cuentas, un envoltorio de lujo para un cuento fantástico que a medida que se va desarrollando la trama, se queda sólo en eso, en envoltorio.

Dioses de Egipto se está proyectando en el Multicines Atlántida. Con los siguientes pases: 16:55, 19:30 y 22:10. La cartelera

PD: Lo prometido es deuda, aquí van mis impresiones sobre Expediente Warren: El caso Einfiled

El director James Wan, en esta ocasión también guionista, demuestra una vez más por qué es un maestro en el cine de género. Era consciente de que no podía limitarse a mimetizar la primera parte, copiándose a sí mismo, sino que tenía que subir la apuesta y poner toda la carne en el asador,  ofreciendo un mayor número de sustos, más impactantes y bien planificados.

Ha logrado que la tensión estuviera presente desde el minuto uno en la película sin apenas darnos un respiro, sin olvidar que tenía entre manos una adaptación de una historia real, por lo que en este sentido consigue superar a su antecesora.

Sin embargo, cabe reconocer que si nos referimos a la atmósfera perturbadora (y la vez sobria) que supo crear en Expediente Warren: The Conjuring, ésta sigue siendo la mejor película de terror de los últimos años, aunque esta secuela (El caso Enfield) la sigue muy de cerca. 

En conclusión, gran película de terror, no apta para cardíacos, que os meterá el miedo en el cuerpo desde el principio. Atención al mal rollo que da el ente demoníaco de esta historia.

PD 2: Gracias a mi amigo Alvaro no pasé solo este mal/buen rato viendo la película. Un abrazo y que te vaya bien por Invernalia