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[Cine] Oleg y las Raras Artes y Shinning Night: Dos documentales, dos gigantes

Cuándo: Miércoles 17 de octubre, 19.00: Shinning Night. Jueves 18 de octubre, 21:00: Oleg y las raras Artes. Dónde: CIC El Almacén, Calle José Betancort, 33, Arrecife (mapa). Precio: 3 euros. Entradas: Oleg y las Raras Artes I Shinning Night.

Luis Arencibia Verdú

El Festival de Música Visual de Lanzarote, en su apartado cinematográfico, nos trae dos joyas del documentalismo, acerca de dos gigantes de la composición y la interpretación. Pero también dos personalidades interesantísimas, por su inmersión total en su arte.

Shinning Night (2012) 

Dirigido por el también músico Michael Stillwater (Washington DC, 1953) en Shinning Night nos adentramos en la música y en la obra de Morten Lauridsen, uno de los compositores de música coral estadounidense más importante de la historia, ganador de la Medalla Nacional de las Artes, entre otra larga lista de reconocimientos.

 

Navegando por sus sublimes composiciones, Stillwater nos lleva a conocer al artista y al hombre. A través de entrevistas a él mismo y a otros músicos y compositores. Pero también a través de su amor por otras artes, por la naturaleza, y por la apartada isla Waldron donde pasa largas temporadas. Rodeado de una exuberante naturaleza, y de un no menos inescrutable universo creativo.

Oleg y las Raras Artes (2016) 

A Andrés Duque (Caracas, 1972) le brillan los ojos cuando cuenta el proceso de conquista y perseverancia que fue lograr introducirse en el mundo de Oleg Nikolaevich Karavaichuk, mítico pianista y compositor ruso. Convertido en la última etapa de su vida en una figura con un magnetismo irresistible, producto de una mezcla de virtuosismo, excentricidad y muchos, muchísimos, silencios. "Fue una aventura, pero una aventura de las buenas", ha dicho Andrés Duque, con una sonrisa hinchada de orgullo.

Tras dos años de gestiones, fue posible la realización de este precioso documental sobre un artista que, a sus 89 años de vida, tocaba el rococó piano del Zar Nicolás II, habiendo tocado en su infancia para el propio Stalin, y habiendo compuesto por ejemplo algunas admiradas bandas sonoras de cineastas como Paradjanov y Muratova.