Ocio

Dir.Monumento al Campesino,
San Bartolomé

"Mojo picón, mojo picón, la rica salsa..."

A Erik, Mar y Nicolás los recibe Estefanía con el delantal y el sombrerito de chef. Los niños que hasta hace un momento revoloteaban como locuelos por el pabellón de Artesanía del Campesino y resultaba imposible que se estuvieran quietitos y callados, acaban de recibir una anestesia al verse con el uniforme de chinijo chef.

Se hizo el silencio que sólo se rompe de manera esporádica con risitas nerviosas y contagiosas. Es algo así como silencio, risita nerviosa, silencio, risita nerviosa. Uno toma nota apuntando en el móvil "comprar delantal y sombrerito de cucurucho...para cuando estén insoportables en casa, ponérselos". 

Los chinijos tienen ese uniforme porque van a aprender a hacer una pella de gofio y mojo picón. La actividad es de Lanzarote Tourismo for Life, que lleva desarrollando un atractivo programa de cultura activa en el mejor lugar posible, en el Monumento al Campesino. 

La directora del proyecto es Estefanía González, que tiene un arsenal de recursos didácticos y maneja la sesión con un desparpajo increíble, haciéndose con los pequeños a la primera, captando su atención en los puntos clave del proceso, disfrazándose de palmera para explicar de dónde procede la miel de palma y, en definitiva, alentando a los chavales para que aprovechen la oportunidad y extraigan una experiencia significativa. 

Los chinijo chef se familiarizan con los ingredientes de la pella de gofio, los manejan y tal y como corresponde terminan enchufando sus manitas en la masa para dar forma a lo que será una estupenda pella de gofio. 

La actividad potencia que compartan responsablemente los alimentos. Sin embargo, el premio final de probar su propia creación y verles sus caritas de satisfacción no tiene precio. 

De la pedazo de pella de gofio que acaban de elaborar, los chinijo chef pasan al aula del mojo picón. Aquí hilarán fino, cuchillo mediante, cortando ajos... 

...y siguiendo la receta con atención para que el mojo quede estupendo. 

Con todos los ingredientes en el mortero, llega uno de los momentos estelares. Batucada a tope, a triturar toda la sustancia, con todos los padres animando desde el tendido y en la que los niños se aplican a toda velocidad al tiempo que se parten de risa.

Cuando se adivina que el mojo está a punto, los padres se suben al carro cantando el clásico de Caco Senante: "Mojo picón, mojo picón, la rica salsa canaria se llama mojo picón". 

El poderío de los pequeños ha tenido premio, una rica salsa, bien mezclada, que sinceramente no tiene nada que envidiar a los mojos que consumimos en cualquier restaurante de la isla. 

Por lo menos, eso es lo que dicen los padres orgullosos que no caben en sí de la actividad tan lúdica y significativa que han vivido en la última hora. 

Los padres catando los mojos. 

Los niños se han quedado encantados. El mojo tiene su puntito picón, la excusa perfecta que necesitaban los padres para combatirlo en la terraza del Monumento a base de cerveza y de un buen malvasía. 

Pella de gofio y mojo

- El taller está abierto al público de domingo a jueves entre las 11:00 y las 14:00 horas. 

- La dirección facilita todos los materiales, utensilios e ingredientes. 

- Aunque en esta ocasión fueron los niños los que hicieron el taller, debe señalarse que la actividad está abierta para que padres e hijos la realicen juntos. 

- El coste de la actividad es de 3 euros/persona. 

- La inscripción se hace en la misma aula del pabellón de Artesanía del Monumento al Campesino.