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Dir.Parque Islas Canarias, s/n
Arrecife
Plano

¡Qué noche la de aquel día!

Se hizo la noche en el Pool & Bar del Arrecife Gran Hotel que todavía mantiene el aroma a spa, de los baños desentumecedores que acontecieron durante el día. La sala está a reventar y la banda se prepara bajo el tubo surfero de suave color verde que hace de ventanal gigantesco de la piscina.

La arrancadilla nos mete de lleno en la época dorada de Hollywood, los años 30-40 del pasado siglo, con la mítica In the mood de Glenn Miller. Si este temazo instrumental ha despertado a nuestros pies, que no dejarán de moverse en toda la noche, qué decir de la sensualísima Fly me to the moon de Sinatra.

Aquí aparece Colin Farrel, un tirillas irlandés que toma la encantadora alcachofa como si fuera un locutor de radio de aquella década, y recita las estrofas con la elegancia que merece la composición. ¡Dios mío, han sido 10 minutos descomunales! Y acto seguido va el Farrel, toma el micro y dice que tendremos dos horitas de big band en estado puro. ¡Sí señor, Colin for president!

Llegamos justitos al concierto y sin embargo nos conceden una tribuna privilegiada, a la vera de Zsolti, el pianista y director de la Big Band de Lanzarote, que lidera con los chasquidos de los dedos a un grupo compuesto por la base rítmica, el propio piano, la guitarra, el bajo y la batería, y los metales con las trompetas, el trompón y los saxos.

Los temas van sucediéndose, cada músico va descifrando la partitura cuyos pentagramas dibujan un momento Prince o la fascinante Englishman in New York de Sting. El servicio del Arrecife Gran Hotel se multiplica saciando la sed a cerveza y cócteles que provoca la música latiendo con poderío.

La alegre atmósfera se apoderó del plantel de Lanzarote3.com: a Bárbara le quemaba el pincel, Usoa buscaba las partituras en el reflejo del ventanal y a Ornelia le dio por retratar el aroma a lúpulo de la cerveza del pianista que esperaba a sus pies para un sorbo.

Este cuadro sólo podría estropearse si de repente el pianista se saca del bolsillo un paquete de LM light. ¿LM light en plena sesión sinatrera? Muchacho, guarde la cajetilla.

Seguimos moviendo los pies. En el gesto acompañamos el ritmo, sí, pero también manifestamos una querencia, algo así como la expresión de un deseo: “yo de mayor quiero formar parte de una big band”. El tiempo vuela, pasan ya las 12 y esta quincena de músicos va a obligarnos a que se lo pidamos cuando se están despidiendo en una alocada y variada sesión de solos en plan jam session.

Nadie tomó el micro ni formó un grupo de wasabe entre los asistentes para solicitar el bis, pero cuando el personal se puso a pedir (cada uno en su idioma) “otra, otra”, todos sabíamos qué otra y otra iban a interpretar. Por supuesto empezaron a sonar los metales y llegado el momento Colin prendió la mecha de la apoteosis “Start spreadin´ the news…” para, todos juntos ahora, cantar “New York, New York“. Sin todavía retomar el aliento la Big Band Lanzarote remata el concierto…a su manera. A la del gran Sinatra, claro.

Pasa media hora de las 12, es decir, llevan más de dos horas tocando y tocando, pero la sensación que tenemos, la mejor que se puede tener, es que son las 11 y cuarto. El tiempo, como pasa cuando tropiezas con un buen espectáculo artístico, ha volado. Ya en la avenida, con la ciudad moribunda, buscamos una terraza donde departir. No le pregunté a las chicas, pero mis pies seguían dale que te dale…inoculado de ritmo.

La Big Band en el Arrecife Gran Hotel

- Actúa el último sábado de cada mes en el Pool & Bar del Arrecife Gran Hotel (2ª Planta).Consultar próxima fecha.

- La entrada es 6 euros/persona.

- Antes del concierto sería perfecto una sesión de tapas en el Star City