PrecioEntre 30 y 35 euros.
Terraza
HorarioTodos los días de 10:00 a 22:00.
Dir.Avda. Marítima, 34
El Golfo
Plano
Tfno.928 173 199
La Bohemia
Playa Blanca turística
Puerto del Carmen
Restaurante La Marea, Playa Honda, Lanzarote
Restaurante El Risco, La Caleta de Famara

Costa Azul

La terraza del restaurante Costa Azul se eleva apenas unos metros por encima de la franja atlántica de El Golfo. El enclave, insertado entre las coladas volcánicas procedentes de Timanfaya, resulta un lujazo para la degustación de la cocina tradicional de Lanzarote a base de marisco y pescado fresco.

Para compartir

Lapas. Pulpo a la plancha. Croquetas de cherne. Pella de gofio con cebolla y mojos.

Platos principales

Pescado fresco del día (cherne, sama, mero...) a la espalda. Arroz caldoso con carabineros.

Repostería

Flan casero. Príncipe Alberto.

Vinos y servicio

Completa carta de vinos malvasías de Lanzarote a precios razonables. El servicio es atento y ágil.

El mejor momento

En horario de almuerzo por supuesto para aprovechar el majestuoso atardecer que se posa sobre el bravo litoral de El Golfo. 

La visita turística a Los Hervideros y el Charco de Los Clicos (más que recomendable, obligatoria) mantiene un estrecho vínculo con el pueblo de El Golfo. A cobijo de la riada de malpaís volcánico procedente de Timanfaya, la localidad conforma uno de los principales centros gastronómicos de cocina popular de Lanzarote. A base de pescado y marisco de primera calidad, los atardeceres de El Golfo constituyen el complemento perfecto de una excursión por el sur de la isla con una sabrosa velada culinaria.

Costa Azul, El Golfo, Lanzarote

El bravo litoral de El Golfo está inundado de restaurantes. En primerísima línea de mar, a un paso de los callaos y el jable negro característico de la bahía de esta zona se asienta Costa Azul. El rincón gastronómico dirigido por Tato Santana resulta uno de los sitios más solventes de este enclave. La cocina se sustenta en una acertada selección de la materia prima: mariscos y pescados recién salidos del mar.

El comensal podrá degustar las lapitas con mojo, el sabroso pulpo a la plancha, los simpáticos gueldes fritos o una pella de gofio acompañada de cebolla y mojo verde en la agradecida terraza del restaurante. Pegada al Atlántico conforma el lugar para el aperitivo con el pulpito, las lapas y un malvasía bien fresco (en nuestro caso un sensacional Colección de El Grifo). El restaurante cuenta con un salón interior, pero pasa desapercibido (como si no existiera de hecho) por las sobresalientes condiciones del balcón al mar.

Cherne, sama y arroz caldoso

El menú de entrantes de Costa Azul se extiende con unas croquetas y tacos de cherne, ensalada de burgaos o de ventresca de atún, salmón ahumado y, entre otras opciones, los boquerones en aceite de oliva. En cuanto a los platos más contundentes, el pescado fresco del día resulta el principal protagonista. Viejitas, samas, meros o chernes, preparados de manera sencilla (a la espalda) que saben a gloria.

Delicioso pulpo a la plancha del restaurante Costa Azul de El Golfo

Piezas jugosas y sabrosas, suavísimas para el paladar y servidas de manera agradecida: nada de plato enorme y una ración diminuta, una hermosa bandeja de pescado fresquísimo acompañado de ensalada, papas arrugadas y los tradicionales mojos canarios, el delicado verde y cilantro o el rojo algo más picón. La casa se esmera con otros guisos de mayor cocina como el lomo de cherne a la marinera, el pescado al horno o el caldo de pescado al estilo El Golfo. Sin embargo, la calidad del producto lleva a apostar por la simpleza del pescadito a la espalda.

Otra especialidad de Santana es su mimo por los arroces. El negro con chocos y mariscos, la paella de pescado y marisco, el caldoso con bogavante y un excelente arroz caldoso con carabineros. Como con los platos de pescados, Costa Azul sirve un caldero sustancioso, para repetir incluso. El arroz concentra todo el sabor del marisco y resulta otra elección segura y destacada.

Arroz caldoso con carabineros

No puede dejar de mencionarse el valor de la sobremesa en esta localidad. La postal del Atlántico en contraste con la orografía volcánica de la zona constituye una de esas estampas tan peculiares de Lanzarote. El postre, tartita de queso con arándanos o el flan tradicional, y un cocktail invitan a alargar el almuerzo hasta que el sol empieza a esconderse bajo el mar.