Restaurantes

Terraza
Dir.Plaza Janubio, 3,
Costa Teguise
Plano

El día que comimos pizza con Gabriel

Hoy era un día especial para Gabriel. Hoy estuvo comiendo pizza, jugó como el que más y no paró de mostrar esa sonrisa contagiosa que refleja su rostro de manera permanente. 

Gabriel nunca está solo. Si no es con el fisioterapeuta Andrés en la piscina, será en el Centro Logos o con su hermana o con sus compis del Capellanía o...Sin embargo, hoy ha estado arropado por una multitud. 

El restaurante La Romántica de Costa Teguise se desbordó y los comensales entendieron que era un día especial y que había que ser paciente. Me permito trasladarles en nombre de Simon Malki y su equipo el agradecimiento por la comprensión. Hubo que esperar, pero la espera valió la pena por la magnífica pizza que sirvió Simon. 

Entre 120-130 pizzas preparó el bueno de Malki, en cuatro horas, es decir, que fue a una velocidad de 30 pizzas/hora. Y no una pizza cualquiera sino bien trabajada, desde la masa (gigantesa y ultrafina) hasta el producto que empleaba. Iba al queso, estaba tan metido en la faena que había que recordarle que bebiera un poquito de agua de vez en cuando. 

Quienes terminaban la pizza se levantaban, aportaban lo que estimaban en la urna destinada al efecto y dejaban hueco para nuevos pizzeros solidarios, una riada interminable de gentes deseosas de aportar. 

El desborde obligó a buscar ayuda que llegó de los padres de Gabriel, del gran Drazen al servicio, de Lisa, del ayudante de cocina Maulud, de Marcello, amigo de Simon, dueño de la Bodega Marcello que tuvo que ponerse el delantal...unos retirando platos, otros fregándolos, preparando bebidas, llevando pizzas, en fin, sinergias que nacen de la urgencia y que ponen la carne de gallina. 

Y mientras todo esto acontece, Simon sigue dando forma a la masa y sacando las comandas a una velocidad endiablada. Qué gustazo verle en acción, poniendo su cabeza y el corazón en cada porción que va a servir. La causa efecto llega de manera automática en las caritas que muestran los comensales cuando le hincan el diente. 

Al final de la jornada se abrió la urna y se contó el montante total de los donativos. 1825 euros resultó la cantidad definitiva a las 18:00 horas. Estampar esa cifra en el tarjetón que diseñó Juan Cerdán e imprimió la Copistería Juanón resultó de lo más reconfortante. 

Esta es la imagen que cierra un día que servirá para que el pequeño Gabriel profundice en su tratamiento intensivo de neurorehabilitación en la Fundación Nipace de Guadalajara.  

A todos los que han hecho posible esta fotografía, un millón de gracias.