Restaurantes

Terraza
HorarioTodos los días de de 13:00 a 15:30 y de 19:00 a 22:00 horas.
Dir.Puerto Deportivo Marina Rubicón, s/n,
Playa Blanca
Plano
Tfno.928 518 121

Harbour View, territorio abonado de sabores

Una amplia zona de césped acoge unas butacas privilegiadas que miran a las esloras de los yates de Marina Rubicón, a su lado la terraza de Harbour View repleta de turistas que toman un respiro (en forma de caña de cerveza) tras el paseo por la zona comercial del puerto deportivo.

14:00 horas, cielo azul y luce el sol con autoridad. No es noticia porque en Playa Blanca luce el sol 320-330 días al año, y hoy además del sol sobre el escenario tenemos cantante que rasga la acústica en sintonía con la atmósfera veraniega...de un 11 de noviembre. 

Nos recibe Federico con tanto entusiasmo que antes de sentarnos ya le estamos pidiendo, "cañas y sandys, please", "por supuesto", responde ágil. Sigo a Federico, no por nada sino porque el edificio del Harbour me ha llamado la atención. Es como una ficha de dominó alzada en la mesa en la que se distribuyen un comedor enorme, bien organizado y que mantiene un aire fresco, y una cocina abierta en canal que parece una cancha de fútbol sala con una decena de cocineros, entre ellos Wally (por si quieres buscarlo), que no para de moverse. Algo se cuece y el aspecto resulta ilusionante. Entre otras cosas porque venimos con muy buenas referencias, las que se ganaron Joao Faraco y Edu García en el cercano Isla de Lobos del hotel Princesa Yaiza. 

"Simplemente"

Cuando terminamos de pasar revista a la semana, cañas y sandys mediante en la terraza, nos decidimos por el comedor interior para el almuerzo. Le dejamos todo el sol al turisteo que siguió en la terraza.

Una delicada papita y un pulpo sutilmente tratado conforman dos aperitivos con los que la casa nos sorprende. El momento supone algo así como dos sorbos mágicos de la poción que nos espera: un respeto exquisito por el producto y una sintonía perfectamente equilibrada de texturas y sabores. 

Quien visite Harbour View debe (sí, es un deber) abrir boca con Devuelve la vida. Cosa suya sintonizar mentalmente el canto de Orozco mientras degusta este platazo, unos cuantos mariscos estupendos acomodados sobre el garum preparado por el equipo de cocina y coronados por un crujiente de remolacha.

Pinche unos bichos con el tenedor, tome un poco de garum en la cuchara, marisco para dentro y cucharada a continuación...recórcholis, devuelve la vida y a mí se me ha quitado el resfriado que llevaba. 

El arsenal de entrantes resulta una carretera de sabores que no cuesta recorrer: un embriagador salmorejo de mango, unas sustanciosas croquetas de puchero canario y unos buñuelos de bacalao top acompañaron al Devuelve la vida en esta etapa del almuerzo.

 

 

En cada plato salía Edu García a explicarnos cómo habían elaborado cada pieza. Todas sus explicaciones venían precedidas por un "simplemente". "Simplemente le hemos...simplemente cogemos el...simplemente...", decía. 

¿Pescado o carne? Dos mejor que uno

Aunque flotábamos la comida tenía que seguir. De pescado nos sirvieron una delicada fritura de lubina con su hervido..."simplemente hemos aprovechado el colágeno de la lubina para hacer el caldo y...".

Era Edu y su coletilla quitándose importancia. Un caldo soberbio y un pescadito en su punto, sabrosón, que daba cosa terminar. 

La pena duró poco, muy poco, se esfumó cuando esta carrillera descomunal de cerdo ibérico con crema de papa rústica alcanzó la mesa.

Saboreándola nos dijimos "como venga Edu y diga "simplemente" le metemos un payoyo...". Edu se lo olió, no apareció. 

Antes del postre precisábamos un limpiaboca sin necesidad de levantarnos de la mesa. Hubo prepostre, un magnífico granizado de apio, pepino y crema de coco.

Acto seguido, una crema catalana redonda con millo tostado y frambuesa deshidratada. 

Sobremesa

Son las 6 pm, tenemos esa extraña sensación de creer en Dios cuando antes de sentarnos nos confesábamos ateos, y en la terraza a estas horas no queda nadie. Los turistas y sus horarios. Mejor para nosotros. 

Harbour View acaba de incorporar una carta de cócteles que le vendrá de maravilla para alargar la sobremesa. Vale la pena, pisa usted territorio y escenario diferente. El sol va cayendo en picado, a cámara lenta, en dirección a Pechiguera, suena un cóctel de clásicos versionados con una guitarra acústica, sí, igual que en el programa de Bertín Osborne...qué maravilla de lugar, qué nivelón de cocina. "Cuando volvamos al sur...". Convenimos que volveremos más de una vez. 

Reserve

La cocina de Harbour View (mapa) abre todos los días de 13:00 a 15:30 y de 19:00 a 22:00 horas. La terraza de 11:00 a 23:00 horas. 

Pueden reservar mesa llamando al 928 51 81 21.