Restaurantes

Terraza
Dir.Avda. Las Playas, 55,
Puerto del Carmen
Plano

Paella en La Carmencita

Usoa Ibarra estuvo en La Carmencita del Puerto para trasladarnos sus sensaciones del evento de este rincón de tapas de Puerto del Carmen: paella de marisco. Así lo vivió. 

14:00

Paellón en 'La Carmencita del Puerto'! Los flashes no paran sobre semejante circunferencia de marisco! ES HORA DE DOMINGUEAR!

¿Quién dijo que la paella no es internacional? Irena y su madre Diana, de origen búlgaro, son las hacedoras de este arroz con pasaporte internacional. Suena Peret y el vermut está haciendo de las suyas animando al 'zapateado' de cholas! El queso macerado en hierbas y el chorizo son la avanzadilla del ejército marisquero! 

14:10

Acaba de oírse un aplauso dedicado a la 'street chef'. Ahora el arroz tiene que reposar mecido por el agudo de 'Chambao'. El ambiente de feria está empezando a contagiar a los clientes que palmean entre tapa y tapa.

14:15

Javi y Ana eligen dos tipos de ensalada como entrante. Una estilo Mediterráneo y otra de pasta con remolacha, manzana y huevo. El bol cuesta 5 euros y estamos comiendo 7 personas. Empieza a llegar gente atraída por la atmósfera festiva y hay quien está dispuesto a quedarse compartiendo mesa con desconocidos. 'Los delincuentes' arrancan al malagueño del grupo que dice que se siente como en casa.

14:27

Y llegaron las albóndigas de cerdo y ternera con puré de patata. Están rellenas de verduras, clavo y un toque de canela que sube la líbido. Hemos decidido descorchar una botellla de vino blanco "Vulcano" del 2015 para abrir la autopista de los "chistes" y las risas entre amigos. 

20:28

Hay paellas que son olor, otras que son vestimenta y esa puesta de largo que siempre ofrece el marisco rendido ante el comensal. Yo les hablo de una paella hecha con orden y buena cocción.

La paella tenía el grano explosionado y perfectamente integrado en los elementos, porque nadie percibió el salmón ni el bacalao. No ha sido una paella de sabor intenso...como la paella caldosa de fumet de pescaditos orilleros, pero el alioli ha resarcido la posible ausencia de un sabor más potente. Y los mejillones eran de ese color naranja fuerte que aporta la garantía de que no son congelados. ¡Los 25 comensales han quedado satisfechos en proporción y sabor!