Ruta sur

La ruta sur por Lanzarote le llevará al Parque Nacional de Timanfaya. La fiereza de este escenario, donde se concentran mil y un formas distintas de los vómitos de lava del siglo XVIII, dejará huella en su retina para siempre. Sin embargo, el sur de la isla es más que Timanfaya: el espectáculo natural de Los Hervideros, la laguna verde de Los Clicos, la fascinante arquitectura de Salinas de Janubio...

En el sur de Lanzarote localizará la mejor playa de la isla (Papagayo) y las exóticas piscinas naturales de Los Charcones. Si lo deseara, también tendría hueco para acercarse y apreciar la simpática arquitectura popular de Yaiza y Uga, o dinamizarse en el completo casco turístico de Playa Blanca.

La majestuosidad de Timanfaya obliga a viajar al sur de Lanzarote. El Parque Nacional de las Montañas del Fuego es el sello de identidad de la isla. La fiereza de este escenario, donde se concentran mil y un formas distintas de los vómitos de lava de las erupciones del siglo XVIII, dejará huella en su retina para siempre. El crisol de colores de las cotas montañosas, la dispar rugosidad de la piedra volcánica y el fenómeno térmico del subsuelo geológico deparan una experiencia turística única.

Timanfaya, Caldera del Corazoncillo, pintura de Jorge Marsá

Sin embargo, el sur de Lanzarote alberga otros puntos de indudable atractivo. Por ejemplo, el macizo volcánico del Monumento Natural de Los Ajaches (en la costa sureste de Lanzarote) constituye un icono paisajístico de primer orden. En sus más de 3000 hectáreas conviven diferentes yacimientos paleontológicos de interés científico. Al abrigo de Los Ajaches (a 450 metros de altura aproximada) localizará el coqueto pueblo de Femés y su mirador (mapa). Un lugar estratégico desde donde contemplar la bella factura de esta cadena volcánica y su abrazo en el Atlántico con la mejor playa de Lanzarote: Papagayo

Los Hervideros, las flores de sal y la laguna verde

La voracidad de Timanfaya transformó la morfología del cono suroeste de Lanzarote. La resultante de la ingente proporción de malpaís en contacto con el mar derivó en una de las postales más impactantes de la isla. El fenómeno que se concita alrededor de Los Hervideros con el embravecido Atlántico chocando con la mole volcánica genera una prodigiosa aventura audiovisual. La acertada configuración del paseo y los miradores de roca sitúan al turista como testigo privilegiado de este espectáculo natural.  

Estampa de Los Hervideros: Fotografía de Ramón Pérez Niz

A escasos cinco kilómetros de los Hervideros en dirección norte, el viajero podrá continuar el itinerario medioambiental proveniente de Timanfaya. Se trata del Charco de Los Clicos, una laguna verde inmersa entre el cráter de El Golfo y el manto de arena negra y callaos de la costa de este pueblo de pescadores. El contraste de la pequeña ribera verde asentada en el jable de intenso color negro, el cráter erosionado en diferentes cortes y su gama infinita de colores, compone una fotografía singular que se degusta con la única compañía de la ferocidad del mar. El Golfo se erige en el lugar por excelencia para saborear la rica gastronomía insular a base de marisco y pescado fresco (en Costa Azul).

Imagen del cráter bajo el que se asienta la laguna verde de Los Clicos

Un paseo por esta zona de Lanzarote no debe dejar de lado la visita a las Salinas de Janubio. Una colosal estructura arquitectónica a base de piedra natural volcánica limita los distintos cocederos (donde se producirá la sal marina). La presencia de los vetustos molinos, las diferentes tonalidades de la sal en proceso (blanca y rosácea esencialmente) y la enigmática playa de arena negra de Janubio en el horizonte resultan uno de los emblemas paisajísticos de Lanzarote.

Pintura de Las Salinas de Janubio (por Jorge Marsá)

Muy cerca de este triángulo de interés turístico se asientan los bellos pueblos de Yaiza y Uga. La arquitectura de sus urbanizaciones y la travesía por sus plazas siempre concitan la curiosidad y admiración de los visitantes.

Playa Blanca

El casco turístico de Playa Blanca ocupa ocho kilómetros del límite sur de Lanzarote. El núcleo está equipado con la flota alojativa más moderna de la isla. Aprovecha su estratégica situación geográfica y panorámica con la disposición de sus sitios de mayor dinamismo (puerto deportivo Marina Rubicón, la avenida marítima) abierta a La Bocaina, el estrecho de mar que separa a la isla de los volcanes con la vecina isla de Fuerteventura y el místico islote de Lobos. En Playa Blanca encontrará gastronomía, terracitas pegadas al mar, marcha nocturna y la ya mencionada excelencia de las calas de Papagayo. Otro exótico espacio de baño se localiza al noroeste del casco: las piscinas naturales de Los Charcones.

El sur de Lanzarote, en definitiva, concentra la joya principal de la isla (Timanfaya) y una suerte variada de rincones que le permitirán contactar y abrazarse al universo naturista de esta ínsula.

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