PrecioEntre 20 y 25 euros.
Terraza
HorarioDe 13:00 a 16:30 y 20:00 a 23:30 (cierra los domingos)
Dir.Avda. César Manrique, 33 (Charco de San Ginés)
Arrecife
Plano
Tfno.928 805 797
Web
Qué Muac, restaurante del Castillo de San José de Arrecife
La Bohemia
Restaurante La Marea, Playa Honda, Lanzarote
Puerto del Carmen
Lanzarote 3: Subiendo Volcanes

Naia de Mikel Otaegui

Con el Charco de San Ginés de moda (asombra el ambientazo que se está vertebrando en torno a la ribera), la reciente apertura de Naia con el chef Mikel Otaegui enriquece la oferta gastronómica de Arrecife (y de Lanzarote). La cocina de este rincón culinario asume riesgos.

Postal del Charco de San Ginés desde el rincón gastronómico de Naia

Sin embargo, el chef sale airoso con una propuesta diferenciadora. El enclave acompaña: la cara oeste de la ribera capitalina, siempre resguardada del viento, y en primera línea con una serena postal del charco redondea la experiencia. Acierta la casa también con el diseño del local: decorado con gusto, gracia y un inteligente aprovechamiento de los espacios.

Fachada de Naia en la primera línea de la avenida del Charco de San Ginés

La carta de Naia es escueta, pero bien seleccionada: el comensal encontrará variedad de combinaciones culinarias. Puede abrir boca con unas sencillas pero sabrosas croquetas de jamón, el exótico taboulé (ensalada libanesa) con hierbabuena, verduritas y ajoblanco, y el curiosísimo foie mi-cuit a modo de crema catalana. La lista de entrantes se extiende con unas ensaladas de tomate, bonito y piparras, la de queso de cabra, nueces y vinagreta dulce de curry, y entre otras opciones el salmorejo dulce con tomate de Lanzarote.

Foie mi-cuit a modo de crema catalana

Hay que reseñar que las raciones son cortas. No obstante, mantienen una buena relación calidad-precio, lo que invita a degustar diferentes platos. Ello hicimos. Unos chipirones a la plancha bien tratados y presentados con manzana y alioli negro, un más que correcto solomillo de vaca en su punto y un colosal arroz cremoso de setas, trigueros y foie. Coincidencia generalizada en la mesa: este arroz resultó literalmente sublime. Tanto, que obliga a una nueva visita en breve para apreciar el otro arroz de la carta, el meloso de chipirones.

Sublime arroz cremoso de setas, trigueros y foie

Otaegui se desenvuelve con soltura también en la repostería. Deliciosa torrija caramelizada con helado de vainilla y agua de Azahar, y una estupenda mousse de queso fresco con frutos rojos y galleta sablée. A nuestro modo de ver, Naia tiene margen de mejora con la carta de vinos. Corta y pocas opciones de caldos de precio medio. Sin embargo, las novedades del Bai Gorri de La Rioja y el Malaparte de Castilla y León resultaron una delicia para acompañar el encuentro gastronómico. Por otro lado, debe resaltarse la agilidad de la cocina. El servicio cumple, aunque también se nota que la casa acaba de abrir y precisa de los ajustes que trae estar en marcha.

Con todo, Naia y Otaegui suponen una inyección de aire fresco al abanico culinario de Lanzarote. Una demostración palpable de que la gastronomía local puede ir mucho más allá. Y lo mejor, sin precios desorbitados: entre 20/25 euros por comensal podrá disfrutar de una cocina distintiva.

Más sobre Naia:

- El viaje de ida y vuelta (y de ida otra vez) de Mikel Otaegui, por Luis Díaz Feria. 

- Mikel Otaegui en los fogones, fotografía de Ramón Pérez Niz. 

- Naia: Deseos de media ración, por Usoa Ibarra. 

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