El Castillo de las Coloradas lleva casi tres siglos vigilando la Bocaina, el estrecho que separa Lanzarote de Fuerteventura, desde su atalaya en la Punta del Águila. Se trata de uno de los pocos vestigios históricos en pleno núcleo turístico de Playa Blanca, y fue construido para hacer frente a los frecuentes ataques piráticos que azotaron las islas más orientales del archipiélago durante los siglos XVII y XVIII.
⌛ La fortaleza fue diseñada por el ingeniero militar Claudio de Lisle, enviado por el Capitán General de Canarias, Andrés Bonito Pignatelli. Según documenta Agustín Pallarés Padilla en su libro Historia de Lanzarote, las obras comenzaron en 1741 y concluyeron al año siguiente, 1742.
En su origen, el puente levadizo permitía a los vecinos de Yaiza entrar al interior del castillo, donde ejercían de centinelas en unas dependencias que incluían:
– dormitorio para la tropa
– tres cuartos
– almacén
– calabozo
– dos aljibes
El castillo se alzó con piedra de cantería, visible en su estructura exterior, la escalera de sillería, techos, losas y algunas estancias interiores. Se emplearon cal de la zona (una de las más apreciadas del archipiélago) y madera de tea.
Hoy, con el móvil en la mano, vigilamos esta misma franja marítima capturando postales con vistas al Islote de Lobos y Fuerteventura. Pero en el pasado, los centinelas no tenían ese lujo.
⚔️ El “bautismo de fuego” del castillo llegó en 1749, apenas siete años tras su construcción. Una tropa de unos 400 hombres desembarcó desde dos jabeques argelinos y asaltó la fortaleza, encontrando escasa resistencia. Prendieron fuego al interior y se dirigieron tierra adentro, rumbo a Femés, saqueando haciendas y ganado.
️ Según relata Pallarés, los isleños contraatacaron en la costa, causando importantes bajas a los argelinos antes de que estos lograran regresar a sus embarcaciones. El castillo, sin embargo, no fue reparado hasta 1769, cuando el ingeniero Alejandro de los Ángeles recibió la orden de restaurarlo bajo mandato del Comandante General Miguel López Fernández de Heredia.
Aún puede leerse sobre la entrada la inscripción conmemorativa:
Reinando el Sr. Don Carlos III Mandando estas islas el Excmo. Sr. D. Miguel López Fernández de Heredia Mariscal de Campo se redificó esta torre de San Marcial Puerto de las Coloradas Punta del Águila año de 1769
La leyenda en piedra encierra una confusión histórica: el castillo fue erróneamente identificado como Castillo de San Marcial, nombre que en realidad corresponde a otra fortaleza desaparecida, construida en 1402 en el entorno de la actual playa del Pozo de Papagayo, unos 3,5 km al este.
Este error se ha perpetuado hasta hoy en Google Maps, que lo rebautiza como Castillo de San Marcial de Rubicón de Femés.
Reconstruido en 1769, el Castillo de las Coloradas ha permanecido en pie, impasible, entre el crecimiento urbanístico de Playa Blanca. Desde lo alto, ofrece una de las vistas más impresionantes del sur de Lanzarote.
Aunque se ilumina de noche, la visita es mucho más recomendable de día, cuando el paisaje oceánico revela todo su esplendor.
Ubicación: Castillo de las Coloradas, Punta del Águila, Playa Blanca. Ver en el mapa.
Aparcamiento: Disponible en la avenida marítima de Playa Blanca, junto a la Punta del Águila.
Recomendación: Visítalo en horario solar para disfrutar de las vistas al máximo.
️ Fecha de nuestra visita: Lunes 5 de mayo de 2025, 16:00–17:00.