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Descubre Lanzarote como un local
Contemplación, ejercicio y relajación bajo el Risco de Famara

Contemplación, ejercicio y relajación bajo el Risco de Famara

Dónde: Mirador de Ye, Camino de los Gracioseros, Playa Bajo El Risco. Mapa: La ruta.

Vista desde el Mirador de Ye. Fotografía de Ramón Pérez Niz.
Vista desde el Mirador de Ye. Fotografía de Ramón Pérez Niz.

La mirada. Observar desde uno de los bordes del risco de Famara, a 400 metros de altura, la panorámica del Archipiélago Chinijo constituye una de esas asignaturas obligatorias para todos los viajeros. Puede hacerlo desde este el encantador balcón de la fotografía superior, el Mirador de Ye.

El descenso. Apreciará desde el mirador la vereda que le llevará al nivel del mar. Es una ruta estrecha y zigzagueante que en su día resultaba vital para la comunicación de los gracioseros con Lanzarote. De ahí su nombre: Camino de los Gracioseros.

Descenso del Camino de los Gracioseros. Fotografía de Ramón Pérez Niz.
Descenso del Camino de los Gracioseros. Fotografía de Ramón Pérez Niz.

El chapuzón perfecto. 45 minutos de paseo te situarán en las proximidades del páramo desértico de la playa bajo el Risco. Las tranquilas aguas que bañan esta cala garantizan un chapuzón celestial, en soledad, abrazado únicamente al universo natural que le rodea: al norte La Graciosa, al sur el majestuoso acantilado de Famara.

Playa Bajo El Risco. Fotografía de Ramón Pérez Niz.
Playa Bajo El Risco. Fotografía de Ramón Pérez Niz.

El ascenso. Ya sabes que todo lo bonito tiene un final, que traducido al cristiano quiere decir que tienes que volver a casa. Otros 50 minutos de caminata por la misma vereda, pero en este caso toca ascenso.

Ascendiendo el Camino de los Gracioseros. Fotografía de Josechu Pérez Niz.
Ascendiendo el Camino de los Gracioseros. Fotografía de Josechu Pérez Niz.

LO MEJOR

  • El remolino de sensaciones. Remolino porque el cóctel de sensaciones es múltiple y de lo más variado, y resulta complicado decantarse por alguna de ellas. Porque, ¿qué es mejor? ¿Verse incrustado en ese canto a la naturaleza que es el Risco de Famara o verte inmerso en El Río mirando a La Graciosa? Complicado.

TENGA EN CUENTA

  • Hay que estar en forma. El requerimiento se hace visible en la parte del ascenso. Sin conformar ni mucho menos una exigencia brutal, lo cierto es que hay que tener una mínima condición física para superar el desnivel zigzagueante de las rampas.
  • Avituallamiento, muda y reciclaje. Estará en medio de la nada, queremos decir que no encontrará un supermercado para comprarse un bocadillo ni proveerle agua. Así que hay que llevar el avituallamiento. Incorpore también una muda de cara a evitar rozaduras. Por favor, los residuos, en el caso de que los genere, lléveselos consigo y deposítelos donde corresponda.
  • El sol. Tampoco hay farolas, ni ningún tipo de iluminación artificial. Téngalo presente para llegar al Mirador de Ye con luz solar (unos 50-55 minutos le llevará el camino desde la playa hasta llegar arriba). Consultar horario del sol.

PARA ANTES O DESPUÉS

Está en plena ruta norteña, a medio camino entre Teguise y el valle de las mil palmeras de Haría. Posibilidades múltiples para sumar más cositas a su planazo perfecto.

  • +Chinijo. Ha podido sentir el Río que separa Lanzarote de La Graciosa, así como de El Risco de Famara. Sin embargo, la visita al Mirador del Río, de César Manrique, le completará la mirada sobre este espacio.
  • Pueblos. Teguise, Haría.
  • César Manrique. La que iba a ser su última casa y retiro para pintar se ha transformado en Casa-Museo. Hablamos del espacio que construyó César Manrique, una cuidada edificación de arquitectura tradicional en la que se aprecia su arte-naturaleza.
  • Un baño. El Caletón Blanco, La Garita, El Charcón, Piscinas Naturales de Punta Mujeres, Charco del Palo.
  • Comer. Mirador Los Valles. La Puerta Verde. Tacande. El Marinero y la Muchacha.
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