Tefía
Caminito a la sagrada Montaña de Tindaya. Esa es la esencia de la tercera etapa del Camino Natural de Fuerteventura, el GR 131, que arranca en el casco histórico de la antigua capital insular majorera, La Oliva, para desembocar en las serpenteantes llanuras del pueblo de Tefía.
️ Son 17,78 kilómetros en los que el caminante tendrá oportunidad de encontrarse a sí mismo en medio de la inmensidad que conduce a Tindaya, la Montaña Quemada en cuya franja media se alza una escultura al escritor vasco Miguel de Unamuno (desterrado a esta isla durante la dictadura de Primo de Rivera), el Malpaís del Sobaco y el Paisaje Protegido de Vallebrón (descarga la etapa 3 del Camino Natural de Fuerteventura en Wikiloc).
⌛ La etapa 3 del Camino Natural de Fuerteventura entre La Oliva y Tefía se cubre en unas 3 horas y media-4 horas. El itinerario es de baja dificultad: desnivel positivo, 214 metros; desnivel negativo, 210 metros.
️ Vuelos a Fuerteventura: Skyscanner. Vuelos entre islas: viajar a Fuerteventura con Binter Canarias.
️ Alojamientos en Corralejo. Alojamientos en La Oliva. Alojamientos en Puerto del Rosario.
Guaguas en Fuerteventura: consultar líneas y horarios (línea 8, Corralejo-La Oliva, si haces noche en Corralejo; línea 7, Puerto del Rosario-El Cotillo, si te hospedas en Puerto del Rosario).
Cierra el alojamiento en Tefía con antelación (Villa Cecilio, mapa y teléfono, La Gata Loca, mapa y teléfono) porque resulta prácticamente imposible contar con la posibilidad de un taxi en esta zona del municipio de Puerto del Rosario.
Aunque tengas disponible el minimercado y el bar en Tindaya, te recomendamos que salgas de La Oliva con el agua y el avituallamiento que requiere la etapa (el nuestro fue 1 botella de litro y medio de agua, frutos secos, plátanos):
Supermercado Suárez, La Oliva (mapa y horario).
Minimarket Tindaya, Tindaya (mapa y horario).
Bar González, Tindaya (mapa y horario).
Habíamos salido a las 8 am de Corralejo y en unas cuatro horas cubrimos la segunda etapa del Camino Natural de FuerteventuraAMP. Un breve descanso para cargar el móvil, tomar café en el kiosko (mapa) y cantar un ¡vivan los novios! en la plaza de la Iglesia de la Candelaria de La Oliva: día que visitamos la antigua capital majorera, día que pasan por la vicaría a darse el sí quiero.
Descansados y encremados (el sol pega duro), retomamos la señalética del GR 131 para emprender la etapa 3 que nos dirige al exterior de La Oliva pasando por la bellísima cilla, el edificio que almacenaba el diezmo señorial (Fuerteventura y Lanzarote vivieron siglos bajo el dominio del señorío tras ser conquistadas en el siglo XV).
A la altura del campo de fútbol municipal, el senderista tendrá que cambiar de dirección apuntando al sur en donde se distingue la montaña de Tindaya que a partir de estos momentos ejercerá de brújula de la primera parte de la ruta.
Con la alargada sombra de la trama urbana de La Oliva todavía humeante a tu espalda, el caminante sentirá por primera vez en este GR (no será la última) una especie de congoja al verse inmerso en este páramo infinito.
Solo o bien acompañado, tanto monta, monta tanto (tuvimos la misma sensación en las dos situaciones), la autopercepción te lo deja clarito como el agua a no ser que quieras seguir con el ego inflamado: ¡qué minúsculos somos!
Tindaya fue Montaña Sagrada para los antiguos habitantes de Fuerteventura, los Majos, que la consideraban estratégica para relacionarse con los astros. A su cima ascendían y allá en lo alto, rozando las estrellas, dejaban su rúbrica. Más de 300 grabados rupestres componen la que probablemente sea la mayor colección de podomorfos del mundo.
Aproximándonos a la cara norte del Monumento Natural salimos de dudas y lo que parecía un espejismo…no lo era. El palmeral en medio de esta llanura seca y aparentemente improductiva resulta un oasis que refresca la retina tan adaptada al ocre y los tonos tostados y blanquecinos de este espacio.
En la vertiente oeste de Tindaya medio centenar de cabras hace la digestión, algunas de ellas, embostadas, descansan escarranchadas, mientras el pastor, socarrón, da el ok a una fotografía a cambio de «50 euros y el pase pernocta para mañana».
Toca bordear la montaña de derecha a izquierda para pisar asfalto en el tramo de un kilómetro aproximado que separa el sur de la montaña con el pueblo de Tindaya. Te van a llamar la atención la simpatiquísima ermita de la Caridad (hay que salirse brevemente del camino: mapa) y el Bar González (mapa).
Tras los piscos en el bar, el caminante aborda la segunda parte de la etapa saliendo del pueblo en dirección sur, coincidiendo con otro corral de cabras, encargadas éstas de nutrir los quesos de la Quesería de Tindaya, abierta al público para vender sus creaciones en porciones variadas. Sitúate al final de etapa en Tefía con medio kilo de queso tierno, curado o semicurado resguardado en tu mochila (mapa y horario).
Otro punto de interés todavía en Tindaya es su Casa Alta, una construcción tradicional de la burguesía majorera cuyas salas expositivas ofrecen una interpretación de la montaña y el pueblo (mapa).
Ya en territorio rústico, otra vez en zona de malpaís, en esta ocasión el del Sobaco tras superar el Bayuyo y el de la Arena de la anterior etapa, volverás a la vereda amplísima, sitiada, nuevamente, por llanuras infinitas en las que se enredan tarajales y aulagas. Nada, en teoría, podría trastocar el secarral y de repente…¡una galería de arte entre tuneras!
Ahora es un centro de arte, en unos kilómetros aparecerá un vivero de plantas en el sitio más insospechado, luego coincidirán en la misma postal una palmera desmochada y un pino frondoso…Fuerteventura paradójica, Fuerteventura salvaje.
En sus escritos periodísticos de El Liberal de Madrid, el decano de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno, critica al Rey Alfonso XIII y a la dictadura militar de Primo de Rivera lo que deriva en su destierro a Fuerteventura a donde llegó el 10 de marzo de 1924.
Unamuno estuvo desterrado en Fuerteventura cuatro meses en los que se percató de la primavera eterna. «El paisaje es triste y desolado pero tiene hermosura…la gente es excelente y hospitalaria. Esto es un verdadero sanatorio, la temperatura excelente y una eterna primavera», le resumía el destierro por carta a su mujer, Concha, adelantándose unos 70 años a la primavera eterna de Fuerteventura como destino turístico.
Entre sus paseos a camello por la isla, Unamuno quedó cautivado con Montaña Quemada y este paisaje indómito. La escultura en su honor se localiza en la parte intermedia de esta cota, a 3,5 kilómetros al sur de Tindaya.
Los últimos kilómetros transcurren por los cultivos del Rincón del Cercado y las llanuras de Tablero Blanco y Las Avutardas flanqueados a nuestra izquierda por una vieja cadena de montañas que parece pariente cercana a los Ajaches de Femés, en Lanzarote.
Estas llanuras provocan inquietud. No te extrañe verte girando en 360º, sin explicación alguna, a cámara lenta, un paso tras otro girando sobre tu eje, como queriendo capturar toda la inmensidad. En Tefía nos reciben esas casitas amuralladas con piedras mimosamente apiladas, las mismas piedras lascadas que vienen acompañándonos durante toda la caminata y creíamos la nada. ¡Qué bella la nada!
Ni un bar ni una tienda ni un supermercado. Tenlo previsto si vas a hacer noche para traerte las provisiones a Tefía, la quietud personificada, aldaba enganchada al portón sin preocupación alguna. 17,78 kilometros y 3 horas y 12 minutos después alcanzamos la preciosa ermita San Agustín de Tefía.
Aquí concluye la etapa 3 del Camino Natural de Fuerteventura y desde aquí partiremos al día siguiente a primerísima hora para abordar la cuarta etapa con destino a Betancuria.
Vivido: Jueves 23 de enero de 2025 entre las 13:00 y las 16:15.
De la ermita a Villa Cecilio, un bed & breakfast gestionado por Carla donde dormiremos, nos queda un tramo de 20 minutos.
️ En Villa Cecilio tienes opción de habitación individual (50 euros/noche) o en pareja (60 euros/noche). También puedes pedirle la cena y el desayuno a Carla, así como el avituallamiento que precises. Los huéspedes comparten zonas comunes y en algunos casos baño (consultar condiciones y reservar directamente: 617 110 061).
⛓️ Desde la terraza de Villa Cecilio se contempla el actual Albergue de Tefía que fue un campo de concentración durante la dictadura franquista entre 1954 y 1966. En esos 12 años la llamada Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía retuvo a 300-350 presos comunes, políticos y homosexuales varones.
En este valle pedregoso bajo la dirección de una carmelita vitoriana, los presos en el campo de concentración de Tefía padecieron trabajos forzados, instrucción militar, torturas, hambre y represión sexual. El campo se clausuró el 21 de julio de 1966.
Una suave lluvia ha despejado el cielo dejándolo impoluto. En breve caerá la espectacular noche estrellada de Tefía. En ese momento no lo sabíamos, pero hicimos bien en dormirnos pronto, sobre las 21:00-21:30. El gallo del vecino corral de Julián madruga. A las 5 am del día siguiente ya estaba con el kikirikí.
ETAPA 1 del GR 131 de Fuerteventura: Isla de Lobos
ETAPA 2 del GR 131 de Fuerteventura: Corralejo – La OlivaAMP
ETAPA 4 del GR 131 de Fuerteventura: Tefía – Betancuria
ETAPA 5 del GR 131 de Fuerteventura: Betancuria – Pájara
ETAPA 6 del GR 131 de Fuerteventura: Pájara – La Pared
ETAPA 7 del GR 131 de Fuerteventura: La Pared – Casas del Risco del Paso
ETAPA 8 del GR 131 de Fuerteventura: Casas del Risco del Paso – Morro Jable
ETAPA 9 del GR 131 de Fuerteventura: Morro Jable – Punta de Jandía