Desde el Almacén de Sal de las Salinas de Janubio, donde estábamos empapándonos del aire salino, se divisa el Mirador Las SalinasAMP, alzado sobre el morro oeste.
Allí espera una terraza privilegiada y un comedor interior abierto a un ventanal portentoso, con el salinar desplegado en primer plano: cocederos multicolor y monturros de sal apilados en perfecta geometría triangular.
Fuimos previsores: reservamos con un mes de antelación, desde que el amigo que iba a cumplir medio siglo decidió celebrarlo —arroz mediante— en este enclave. Hazlo tú también: la reserva es obligatoria. A las 14:00 no cabía un alfiler. Llama al 928 173 070AMP.
Iván Dini, el chef de la casa —que ha logrado realzar los arroces del Mirador desde su incorporación en 2019—, está hoy al frente de la sala. Nos canta los fuera de carta del día: atún rojo, mero y merluza de La Graciosa. Sin embargo, veníamos de un sendero costero con un arroz tatuado en la frente. El restaurante, cuya especialidad son los arroces, lo pone fácil: ofrece raciones individuales.
Eso sí, antes del grano abrimos boca con pan de millo, aceite de oliva, mojos, unos chipirones soberbios y un queso asado sabrosón.
Tras los entrantes, desfile de arroces: cremoso de gamba roja, negro con chocos, de verduras, de calabaza y foie y de secreto ibérico. Todos formidables, en su punto y con la ración exacta, para no terminar pidiendo ayuda al colmillo más afilado de la mesa.
Saboreamos cada cucharada de arroz como si fuera la última. Esto es, a cámara lenta. En cierto sentido, con cada bocado volvimos a instalarnos en la estampa marina del amanecerAMP y en la caminata por la vereda de mariscadores, donde sobrevolaban el salitre y el aroma a alga. Los hubo que maridaron el almuerzo con vinos volcánicos de la isla: un Vulcano seco y otro afrutado, ambos de esencia lanzaroteña.
Nos sorprendió el timing del servicio. Impecable en todo momento, a pesar de estar lleno hasta la bandera: ágiles, atentos y puntuales, apareciendo justo cuando surgía alguna demanda en la mesa. Y si había que cantar cumpleaños feliz al que soplaba 50 primaveras —aunque dicen que realmente aparenta 49—, pues se cantaba. ¡Chapó!
Vivido: sábado 4 de abril de 2026 entre las 14:15 y las 16:45.
C/ Los Molinos, 5, La Hoya, Yaiza ([mapa])
De 13:00 a 22:00 (cierra los jueves)
Reservas en el 928 173 070
Para no fallar: