Ruta que transcurre en el Parque Natural de Los Volcanes de Lanzarote.

DificultadMedia.
DuracionDos horas aproximadamente.
Distancia5,8 kms.
RecomendacionesCalzado de senderismo. Crema solar. Agua.
Taberna de Nino, pinchos y tapas en Puerto del Carmen (Lanzarote)
Puerto del Carmen
La Bohemia
Qué Muac, restaurante del Castillo de San José de Arrecife
Siete Camicie

Mancha Blanca-Caldera Blanca

Para los senderistas, la caminata entre Mancha Blanca y Caldera Blanca constituye uno de los senderos más atractivos de Lanzarote, ya que estará inmerso en el parque natural de Los Volcanes. La ruta se identifica con claridad justo a la salida de Mancha Blanca en dirección al Parque Nacional de Timanfaya (ver plano). A unos 200 metros de los límites del poblado hallará una veredita de tierra natural. Una pequeña bolsa de suelo con forma redonda y un letrero identificativo que resume el itinerario establece el punto de salida, al tiempo que ejerce de aparcamiento.

Inicio del sendero camino a Caldera Blanca

Desde el inicio del sendero contemplará el impactante recorrido: un escenario devastado por las erupciones volcánicas del siglo XVIII donde se adivina el alcance del fenómeno geológico. Hectáreas de coladas de malpaís que parecen no tener fin, pero que no pudieron asaltar las montañas Caldereta y Caldera Blanca. Estas pequeñas cotas, de colores tostados y blanquecinos, contrastan con el valle negro de lava solidificada salpicado de líquen. El camino en esta primera etapa del sendero es estrecho e irregular debido a la abundante presencia de piedras de diferente tamaño y forma. A medida que avanza hacia Caldereta un silencio inquietante se apodera del lugar.

El malpaís inunda la travesía

Caldereta

Las laberínticas formas del abrupto territorio llamarán su atención, sobre todo porque a simple vista el paisaje parece uniforme. Todo lo contrario, durante la travesía encontrará un universo de estímulos visuales protagonizado por las caprichosas siluetas volcánicas que salen a su paso.  Conviene detenerse en medio del trayecto para perder la mirada hacia la costa.

Montaña Clara y Alegranza (Archipiélago Chinijo) desde la cima de Caldera Blanca

Un paisaje con decenas de kilómetros cuadrados de lava se funde en el horizonte con el Océano Atlántico. A la media hora de caminata, cuando se aproxima a Caldereta, el sendero abandona el terreno abonado de roca. Ahora lo hará sobre rofe (picón) y tierra, lo que facilita el trayecto. Al bordear la primera cota montañosa se sorprenderá con la paradójica presencia de brotes vegetales en medio del hostil escenario.

Caldereta

Caldera Blanca

Justo en la boca de entrada a Caldereta, con un agradecido diámetro de acogida, identificará una vía escarpada de tierra que le llevará a las faldas de Caldera Blanca. El mínimo espacio entre las cotas está bañado nuevamente de inmensas bolsas de lava. Es una zona de especial belleza debido a la gama de colores que inunda el espacio: la piedra natural, negra, concentra numerosa vegetación de líquen (de suave color verde), que junto al intenso azul del mar conforma un llamativo crisol. Se percibe con claridad otra vereda (estrechísima) que le conducirá a su cúspide. En cuanto supere este quebradizo camino tropezará con Caldera Blanca.

La veredita que le lleva al borde de Caldera Blanca

Alcanzada la cima resulta recomendable rodear la caldera. Desde el borde interior del mismo obtendrá una sublime panorámica de la espalda del Parque Nacional de Timanfaya. El silencio (ya sin sus pasos) acompaña para la contemplación de una postal paisajística relajante, íntima y reflexiva.

Vista del interior de Caldera Blanca

Más sobre Caldera Blanca:

- Entrenamiento de running, por Luis Arencibia. 

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