Las hogueras de San Juan son una de las señas de identidad de Lanzarote, aunque no son la única tradición asociada a esta festividad de origen pagano que se remonta a los aborígenes canarios.
El cronista oficial de Teguise, Francisco Hernández Delgado, cita a Bethencourt Alonso: «En junio (los aborígenes) hacían grandes hogueras sobre las montañas más altas en señal de regocijo por un día señalado. Terminada la llama, saltaban y danzaban sobre sus cenizas…».
La algarabía estaba motivada por el solsticio de verano y la conclusión de la siembra: «Contaban el año por doce meses y el mes por lunas, y el día por soles. Cuando terminaban la sementera a fines de junio, celebraban grandes fiestas durante nueve días consecutivos».
Tras la conquista, la tradición continuó desde el siglo XVI en la vieja ermita a la salida de Teguise, colindante con la Vega de San José. La ermita fue arrasada por piratas en 1618, pero los ritos se mantienen: los vecinos elevan al Santo Patrón desde la ermita original hasta la actual Iglesia hariana, donde permanece ocho días antes de volver a su emplazamiento originario (+INFO).

Facundo, Diablos, Piñas de Millo, Sardinas Asadas
A la esencia de la hoguera se suman la quema de Don Facundo (desde 1964) y la danza de los Diablos de Haría (desde 1994), que crean un espectáculo mágico alrededor del fuego purificador.
* Vídeo: Áurea Román – Audiovisual.
Tras la quema de Facundo, comienzan los asaderos de piñas de millo y sardinas, acompañados del vino volcánico, cánticos y bailes.


La tradición de la hoguera se celebra en toda Lanzarote. En Arrecife, los barrios amontonan palets y en la Playa de El Reducto se enciende la gran hoguera de la ciudad. El fuego se extiende por todos los pagos y pueblos de la isla de los volcanes.
Otra fuente de tradición: el agua
El agua también tiene un papel central en San Juan. Según Francisco Hernández Delgado, los ritos relacionados con este elemento se vinculan a la salud, la belleza y el amor.
Entre otras costumbres, «los animales eran llevados al mar al amanecer del día de San Juan (…) o se realizaban baños con agua de rocío y rosas, beneficiosos para la cara».

El amor también tenía sus rituales. «En Teguise – apunta el cronista Perdomo – las muchachas hacían un reventón: pedazos de masa con tantos palitos como pretendientes. Al hornearlo, el palito que estallara indicaba con qué pretendiente se casaría».
Si están en Lanzarote durante San Juan, les animamos a asistir a la Quema de Facundo en Haría o a cualquier otra gran hoguera de la isla.
¡Feliz San Juan!