📜 El pueblo de Mararía, que duerme sereno bajo la atenta mirada del Monumento Natural de Los Ajaches, guarda un legado milenario. Habitado desde tiempos prehispánicos, Femés ha sabido adaptarse al paso de los siglos, cultivando su fértil valle gracias a un sistema tradicional de arenados y gavias.
😰 Para sobrevivir, ha debido enfrentarse al duro relieve del sureste de Lanzarote: filos, aristas, barrancos y contornos que parecen querer aislarlo del mundo. Y aún así, ahí sigue. Replegado entre montañas, a resguardo del viento y del tiempo.
🐐 Por las laderas de estas montañas ocres-blanquecinas continúan pastando las cabras entre tuneras y tabobos que milagrosamente brotan en este secarral. En la granja de la Quesería Rubicón, en lo alto del filo enfrentada a la Atalaya bajo cuyos dominios se acurrucan las casas blancas de Femés, la familia Reyes da forma a los quesos que al mediodía, frescos y relucientes, pondrán a la venta en la tiendita de la misma quesería localizada a un puñado de pasos de la Iglesia de San Marcial (mapa Quesería Rubicón).
🌽 Desde finales de siglo XX, la granja y la tiendita de la familia Reyes conforman la principal seña de identidad de Femés que permanece invariable, ya que el cultivo de la vega agrícola palidece en comparación al esplendor de los tiempos pretéritos. En nuestra última visita (principios de junio de 2025), sólo unas pocas fincas mostraban vida con un ramillete de piñas de millo (maiz) a punto de madurar para la noche de San Juan.
⛪ Femés: el refugio de San Marcial del Rubicón
🏴☠️ La Iglesia de San Marcial del Rubicón encuentra acomodo en Femés tras su paso por la ciudad rubicense como primera Catedral de Canarias desde 1404 en el entorno de la actual Playa del Pozo de Papagayo, a unos 7-8 kilómetros del pueblo de Femés. El motivo del traslado obedeció a los continuos ataques piráticos padecidos.

🗓️ El Patrón de Lanzarote, San Marcial, alcanzó Femés en la primera mitad del siglo XVII. Según apunta el estudioso Agustín Pallarés en su libro Historia de Lanzarote:
Entre 1637 y 1640 se entroniza en su iglesia, que se había acabado de construir por entonces, la imagen del patrono de la isla, San Marcial, que en 1629, según todos los indicios, había sido depositada en Maciot procedente de la primitiva iglesia de San Marcial de Rubicón por orden del obispo de la Cámara y Murga dada durante su visita pastoral a la isla en ese año, sede que desde entonces ha conservado la imagen.

🌋 San Marcial del Rubicón en Femés sirvió de refugio a la población isleña durante las erupciones de Timanfaya. En 1733 el Obispo Dávila visitó la Iglesia que cada 7 de julio venera al Patrón. Ese día San Marcial del Rubicón sale en procesión donde es venerado con cánticos y bailes populares.


🗡️ Dormir en lo alto de Los Ajaches no libró a Femés de los ataques piráticos en diferentes refriegas entre las que sobresale la acontecida en 1749 con el desembarco de dos jabeques argelinos por el Castillo de Las Coloradas en Playa Blanca.

Llegaron a Femés donde según apunta el estudioso Agustín Pallarés en su libro Historia de Lanzarote «causaron serios desperfectos, cometiendo impunemente actos de pillaje y expolio en haciendas y ganado». El estudioso relata que los piratas «llevados quizás de las facilidades que iban encontrando en sus correrías, se confiaron demasiado los argelinos, aprovechando la coyuntura los isleños para contraatacarlos (…) causándoles entonces cuantiosas bajas en la misma orilla del mar antes de que tuvieran tiempo de ganar sus bajeles».
🐐 Femés, municipio de Lanzarote
La vega agrícola de Femés y el pastoreo alrededor de los barrancos y las montañas del Monumento Natural de Los Ajaches conformaron el modus vivendi durante las centurias posteriores al asentamiento de San Marcial en el pueblo.

En el libro Lanzarote, isla de lava y espuma, de Francisco Pérez Saavedra, se refleja la importancia de Femés en el contexto insular mediado el siglo XIX, con entidad propia de municipio:
…según estadísticas publicadas por Lacombe, tenía el siglo pasado sólo 218 habitantes, en 1860, y 307 en 1887. Pero al comenzar el siglo XX y hasta su segunda década, la población aumentó extraordinariamente: 3.101 hab. en 1910 y 3.763 en 1920. Luego volvió a disminuir hasta límites que en 1952 fue absorbido por el municipio de Yaiza.
Un siglo después, aquellas 3.763 almas registradas en 1920 han pasado a los actuales 219 habitantes (según el último censo conocido en 2023). El auge del turismo en Lanzarote explica el declive poblacional.
👩🌾 Femés: mujeres al frente
En el tránsito de Femés en las centurias anteriores al despegue económico de la isla de los volcanes era frecuente que las mujeres quedaran al frente del pueblo.

Agustín de la Hoz en su libro Lanzarote (1962) describía Femés de este modo:
Hay en Femés pocos varones, tal y como ocurre en Las Breñas, según se han dicho, y es que los más son «roncotes» de adopción, porque de condición son pastores que se embarcan con igual regularidad que los costeros de Arrecife. Los individuos que merodean en el pueblo, durante todo el año, son ancianos mujeres y chiquillos, éstos haciendo estatura alrededor del erial de pastos, conocido por El Pozo, donde cuidan del ganado hasta poseer aptitud para enrolarse como marineros.
👩🌾 En ese contexto el rol de las mujeres resultaba fundamental. Seguimos con la vibrante descripción de Agustín de la Hoz:
Las mujeres, sin embargo, cuidan de los ancianos, de la casa y de la huerta, obligaciones ancestrales que aquilatan maravillosamente con el fin de encontrar tiempo para el trenzado de empleitas con que confeccionar las típicas aladas sombreras, tan vistosas dentro y fuera del país. Son muy pías las mujeres de Femés y, quizá, pese sobre sus hombros toda vieja reliquia que constituye el histórico País del Rubicón, con sus cruces de piedra y sus eternas sombras episcopales.
Entre todas las mujeres la más famosa de Femés fue y es Mararía, cuya silueta llamó la atención del por entonces trabajador de una compañía telefónica, Rafael Arozarena, e indagó en la leyenda que circulaba en en el pueblo sobre la belleza juvenil de María de Femés. Arozarena la inmortalizó en la novela clásica de la literatura canaria Mararía, publicada en 1973.
Hubo otras mujeres gigantes, sin embargo, la que dejó huella a finales del XIX y las primeras décadas del siglo XX fue Dolores Casadesus, hermana del párroco Domingo. A ella dedica estas palabras Agustín de la Hoz:
…la intrépida señorita Casadesus, catalana de cuna, conejera por ciudadanía, labró con espíritu seráfico el fortalecimiento religioso en Femés, acabando con las supercherías de los pastores, portadores eternos de los oráculos de Vallito Negro. Fue además, Dolores Casadesus, único médico en el pueblo solitario, maestra diligente y, sobre todo, vigilante perpetua del buen culto a San Marcial. Cuando el cura don Domingo, su hermano, se fue de este mundo sin inmediato sucesor, dispuso el Obispo Sena y Sucarrat que se trasladara el Santísimo Sacramento a la iglesia con cura más próxima, pero ante los ruegos de la señorita Casadesus el Prelado accedió para que se conservara la Hostia en el Sagrario de Femés, en el altar mayor, cuyo retablo repintó la «santita» casi con éxito artístico. Dolores Casadesus sobrevivió a su hermano unos treinta y cinco años, siendo ella el único y exclusivo apóstol que tuviera Femés en tan considerable período de tiempo. Vivía de la caridad pública, después de dar todo a los pobres, como hacen esas almas excepcionales que no tienen otra confianza sino en la Providencia (…) Y murió pobre nuestra Dolores Casadesus. Ahí está su cuerpo arropado por la tierra caliente de la eternidad, enmarcada por las cuatro paredes del viejo cementerio de Femés…
Un siglo después la escuelita pública Mararía enseña las letras y los números a los pequeños del lugar. Poco ha cambiado la fisonomía de aquel pueblito donde Dolores Casadesus hizo de madre de todos.
🥾 Femés merece un paseo pausado para ir tras el mejunje de todas sus historias. Para ello hay que calzarse adecuadamente, con botas o zapatillas de senderismo, preceptivas para ascender al Filo en busca de la esencia del pueblo desde las alturas.
🤳 ¿Qué ver en Femés?
👉 Guía para visitar el pueblo de Femés
👉 Así lo vivimos: `Un paseo por Femés: del Filo al Vallito y la plaza de San Marcial´