El paraíso naturista en el planeta Tierra. Ese sentimiento te despierta siempre en los primeros pasos por el reducto nudista de Charco del Palo, en Lanzarote, ideado hace más de 50 años por el empresario alemán Gregor Kaiser.

Uno renace al caminar descalzo sobre el jable, sorprendentemente verde en este crudo invierno de 2026 que nos regala una postal tan insólita como coherente: nudistas paseando en mangas de camisa, porque refresca… pero con el cuerpo desnudo de cintura para abajo, las nalgas al aire, como manda la lógica inapelable del lugar.
El alisio norteño parece un tarareo de melodía libertaria que se cuela por todas las rendijas de la urbanización: en las casas y terrazas, en las veredas de jable que conectan las dos grandes piscinas naturales de Charco del Palo, y en las semilunas de piedra volcánica que protegen a los nudistas de ese mismo viento.
¿Por cuál piscina nos decantamos? Como siempre, por la piscina sur, más salvaje que la norteña y más coqueta por su aire de anfiteatro romano en versión nudista. Allí dejamos caer nuestros huesos maltrechos, revitalizándolos con un chapuzón tal y como nos trajeron al mundo.

Se da una extrañísima circunstancia al adentrarnos en las mansas aguas de la piscina, acotada por hileras de malpaís y un pequeño dique exterior, mimetizado con el entorno, que aminora la fuerza de la corriente. Todos nadamos a cámara lenta, en suaves y sutiles brazadas, como absorbidos por la calma que sobrevuela el lugar.
Luego sales y extiendes las piernas para secarte al natural, sin toalla. El sol calienta la piel, el alisio acaricia cada poro y el reflejo turquesa del agua brilla sobre tu cuerpo. Saboreas el salitre que encuentra acomodo en la comisura de los labios y todo, absolutamente todo, se transforma en ligereza, como el aire que te rodea.

En Charco del Palo está prohibido prohibir, aunque su cartel de bienvenida deja claro que quienes lo visiten lo hagan respetando el espíritu del lugar. En este sentido, las charcas ayudan: incluso con la pleamar, la piscina no alcanza suficiente profundidad, evitando que algún despistado se tire de botija y rompa la paz total y absoluta.
En aquellos 70 se levantó la urbanización en este paraje de jable y conchitas marinas. Aún resonaba el make love, not war sesentero. La máxima del flower power se adapta aquí así: haz nudismo y no el idiota.
Vivido: Miércoles 14 de enero de 2026 entre las 10:30 y las 12:00 del mediodía.
Charco del Palo | Claves para disfrutarlo bien
📌 Dónde está Charco del Palo:
Litoral del pueblo de Mala, al noreste de Lanzarote [MAPA].
🚗 Dónde aparcar:
Aparcamiento sencillo en la propia urbanización.
🧘♂️ Nudismo y respeto:
- Zona tradicionalmente nudista.
- Convivencia respetuosa y ambiente tranquilo.
- No es obligatorio, pero sí recomendable entender el lugar.
🌊 Cuándo bañarse, la clave de las mareas:
- Solo tiene sentido el baño con marea media–alta.
- Pleamar = mejor momento.
- En bajamar los charcos pierden profundidad y continuidad.
- Imprescindible consultar la tabla de mareas de Charco del Palo antes de tu visita.